FORTEGAVERSO
Autoindulgencia, cultura pop, ejercicio gratuito de ego y antología vertiginosa de casi diez años de periodismo basura
miércoles, agosto 20, 2008
YO O´HIGGINS, DIALOGOS (16)

-Hoy se conmemoran 28o años del nacimiento de O´Higgins.
-Raro el caso de O´Higgins.
-Raro por qué.
-Haces una encuesta en la calle y para la mayoría es un tirano, un dictador, un asesino, un despótico, que se yo.
-Lo fue.
-Tambien Carrera.
-Peor aún.
-Pero O´Higgins tiene peor prensa...
-Creo que tiene que ver con dos cosas, primero que en los colegios nos metieron a O´Higgins hasta cansarnos y segundo, y aquí lo más importante, su vínculo con Pinochet.
-Pura casualidad, el viejo estaba obsesionado con O´Higgins. Quería ser cono él, coleccionar sus objetos, ser recordado como una especie de O´Higgins 2.0. Para Pinochet la espada de O´Higgins era lo que para Hitler la lanza de Longuinos. Pero en fin, la cosa es que esta devoción pinochetista hacia el llamado Padre de la Patria levantó anticuerpos en su contra.
-Y favoreció la buena fama que Carrera y Rodriguez tienen.
-Que es una tontera. Además ahora dicen que es probable que Rodríguez nunca haya existido, que fue un guerrero inventado por los Carrera como una especie de experimento de guerra psicológica.
-No me jodas.
-No te jodo.
-Pero volvamos a O´Higgins, a veces creo que aparte de lo que señalas la mala imagen del Chillanejo tiene que ver con la identidad del chileno. O´Higgins obedece al fenomeno del roto venido a grande, del nuevo rico tan despreciado por las elites sociales e intelectuales. O´Higgins es del pueblo, del campo, un rechazado por su padre que se hizo a si mismo y logró estar por encima de quienes debían por herencia e incluso curriculo estar arriba. En cambio Carrera era un aristócrata, una especie de Gabriel Valdez con más cojones, alguien aspiracional, bien parecido, el típico burgués al cual todos los chilenos quieren aspirar.
-Además O´Higgins era extranjero y vaya que somos complicados con eso.
-Sin embargo, aceptando todo lo anterior, me causa risa la ignorancia de la gente. Hace poco en una reunión social escuché decir que O´Higgins representaba la tiranía despótica chilena, la misma que nos había engendrado a Pinochet, mientras que Carrera era poco menos que la intelectualidad gubernamental, el primer estadista, que debería ser el verdadero padre de la patria, lo que es una tremenda ignorancia. Carrera fue mas despótico, más tiránico y en las cuentas finales más dictador que O´Higgins. Además de un niño rico caprichoso, que no es menor. Si uno revisa la historia, Carrera hizo lo que quiso y quien se le pusiera por delante fuera y listo, exilio y muerte. O´Higgins dentro de todo fue mas respetuoso con los opositores, de hecho (y con perdon si me equivoco) me atrevería a decir que desde una perspectiva de moral gubernamental Pinochet estuvo más cerca de Carrera que de O´Higgins.
-De ninguno hombre, uno no puede trasladar un proceso moderno y homologarlo al movimiento independentista latinoamericano. La historia de nuestros pueblos esta armada con dictaduras, traiciones, torturas, conspiraciones y tiranía. Si uno analiza a Carrera, a O´Higgins, a San Martin y sobre todo a Bolívar se caga en los pantalones, las atrocidades de Pinocho parecen una broma.
-Como que nos estamios alejando del tema.
-Para nada, hablamos de O´Higgins y esto es O´Higgins, más que un personaje un símbolo, que nos guste o no representa como pocos el sentido del pueblo chileno. Por qué es el padre de la patria, porque basicamente sufrió de traiciones, conspiraciones, malos ratos y clasismo, adjetivos que también el hizo sentir contra sus adversarios. Y sobre todo porque vaya que es una figura compleja y con multiples dimensiones, más que las de todos sus contemporáneos, por mucha mejor prensa que estos tengan.
-Raro el caso de O´Higgins.
-Raro por qué.
-Haces una encuesta en la calle y para la mayoría es un tirano, un dictador, un asesino, un despótico, que se yo.
-Lo fue.
-Tambien Carrera.
-Peor aún.
-Pero O´Higgins tiene peor prensa...
-Creo que tiene que ver con dos cosas, primero que en los colegios nos metieron a O´Higgins hasta cansarnos y segundo, y aquí lo más importante, su vínculo con Pinochet.
-Pura casualidad, el viejo estaba obsesionado con O´Higgins. Quería ser cono él, coleccionar sus objetos, ser recordado como una especie de O´Higgins 2.0. Para Pinochet la espada de O´Higgins era lo que para Hitler la lanza de Longuinos. Pero en fin, la cosa es que esta devoción pinochetista hacia el llamado Padre de la Patria levantó anticuerpos en su contra.
-Y favoreció la buena fama que Carrera y Rodriguez tienen.
-Que es una tontera. Además ahora dicen que es probable que Rodríguez nunca haya existido, que fue un guerrero inventado por los Carrera como una especie de experimento de guerra psicológica.
-No me jodas.
-No te jodo.
-Pero volvamos a O´Higgins, a veces creo que aparte de lo que señalas la mala imagen del Chillanejo tiene que ver con la identidad del chileno. O´Higgins obedece al fenomeno del roto venido a grande, del nuevo rico tan despreciado por las elites sociales e intelectuales. O´Higgins es del pueblo, del campo, un rechazado por su padre que se hizo a si mismo y logró estar por encima de quienes debían por herencia e incluso curriculo estar arriba. En cambio Carrera era un aristócrata, una especie de Gabriel Valdez con más cojones, alguien aspiracional, bien parecido, el típico burgués al cual todos los chilenos quieren aspirar.
-Además O´Higgins era extranjero y vaya que somos complicados con eso.
-Sin embargo, aceptando todo lo anterior, me causa risa la ignorancia de la gente. Hace poco en una reunión social escuché decir que O´Higgins representaba la tiranía despótica chilena, la misma que nos había engendrado a Pinochet, mientras que Carrera era poco menos que la intelectualidad gubernamental, el primer estadista, que debería ser el verdadero padre de la patria, lo que es una tremenda ignorancia. Carrera fue mas despótico, más tiránico y en las cuentas finales más dictador que O´Higgins. Además de un niño rico caprichoso, que no es menor. Si uno revisa la historia, Carrera hizo lo que quiso y quien se le pusiera por delante fuera y listo, exilio y muerte. O´Higgins dentro de todo fue mas respetuoso con los opositores, de hecho (y con perdon si me equivoco) me atrevería a decir que desde una perspectiva de moral gubernamental Pinochet estuvo más cerca de Carrera que de O´Higgins.
-De ninguno hombre, uno no puede trasladar un proceso moderno y homologarlo al movimiento independentista latinoamericano. La historia de nuestros pueblos esta armada con dictaduras, traiciones, torturas, conspiraciones y tiranía. Si uno analiza a Carrera, a O´Higgins, a San Martin y sobre todo a Bolívar se caga en los pantalones, las atrocidades de Pinocho parecen una broma.
-Como que nos estamios alejando del tema.
-Para nada, hablamos de O´Higgins y esto es O´Higgins, más que un personaje un símbolo, que nos guste o no representa como pocos el sentido del pueblo chileno. Por qué es el padre de la patria, porque basicamente sufrió de traiciones, conspiraciones, malos ratos y clasismo, adjetivos que también el hizo sentir contra sus adversarios. Y sobre todo porque vaya que es una figura compleja y con multiples dimensiones, más que las de todos sus contemporáneos, por mucha mejor prensa que estos tengan.
Etiquetas: Dialogos
martes, agosto 19, 2008
80 AÑOS DE BUCK ROGERS (1º PARTE, LOS TXT)

William "Buck" Rogers, el primer space hero -anterior e inspirador de Flash Gordon, finalmente más famoso- cumple 80 años y como era obvio, el único que hizo algo en la prensa local fue el gran Alberto Rojas, quien en su blog y en EMOL se mandó esta perlita.
Buck es en estos lados más conocida por la serie de 1979, producida por Glen A. Larson y que cada sábado repite TCM, una adaptación bastante libre de la historia original donde el siglo XXV era un caótico espacio donde Norteamerica estaba dominada por invasores mongoles. Nada muy raro, en 1938, todo lo amenazante tenía piel amarilla y ojos rasgados, sólo pensemos en la posterior imagen de Ming, el archival de Flash Gordon.
Buck Rogers nacio como una curiosa mezcla entre ciencia ficción y sátira política, con dosis de humor y de lo sorprendente que podría ser el mundo futuro. Todo eso fue obviado el 79, con un drama que mas se colgaba del éxito de Star Wars que de un real homenaje al personaje. De hecho si hay algo por lo cual la serie entró a la historia de la TV es por los ajustados trajes de Erin Gray, la primera fantasía onanista de toda una generación.
Frank Miller anunció que tras The Spirit, su próximo proyecto filmico es una nueva versión de Buck Rogers. Aún tengo dudas con Sin City II, perdón The Spirit (como que es lo mismo), pero puede funcionar.

El EARTH DIRECTORATE STARFIGHTER (AKA: THUNDERFIGHTER), uno de los mejores diseños de cazas espaciales en la ci fi de cine y TV. Nació como una versión futurista del P-38 Lighting de la 2ª Guerra Mundial y fue desarrollado por Alan Sinclair para los COLINIAL VIPER de Galactica. El modelo fue encontrado demasiado futurista y quedó en el armario, hasta que llegó la oportunidad de usarlo en Buck Rogers. Fue base además para las futuras Snowspeeder y A-Wing Fighter de Star Wars.
La primera aparición de Buck Rogers es en ARMAGEDDON 2419 AD, novela pulp publicada en 1938 por Philip Francis Nowlan, quien continúo la saga en una segunda novela LOS SEÑORES DEL AIRE DE HAN. Lo que sigue es un extracto de ARMAGEDDON 2419 AD.

CAPITULO 1
Mi primera visión de un ser humano del siglo XXV la tuve en una parte de bosque donde los árboles estaban más diseminados, más allá de la cual el bosque volvía a espesarse.
Había estado vagando sin un propósito, sin esperanza, cavilando sobre mi extraño destino, cuando vi una figura que retrocedía con precaución alejándose de la densa arboleda al otro lado del claro. Estuve a punto de llamarla con alegría, pero me contuvo algo furtivo en la figura. La atención del chico (pues parecía ser un muchacho de unos quince o dieciséis años) se centraba en el espeso macizo de árboles del que acababa de salir.
Sólo vestía ropas ajustadas de color verde y llevaba una gorra del mismo color semejante a un casco. Un ancho y grueso cinturón le rodeaba la cintura abultándose en la parte de atrás de forma que le llegaba hasta los hombros, convirtiéndose en algo con las proporciones de una mochila.
Cuando me iba apercibiendo de estos detalles, un brillante fogonazo y una sonora detonación, semejante a los de una granada de mano, restallaron a su izquierda. Movió una mano y se tambaleó un poco como si resbalara; luego se recuperó y se apartó con cuidado del lugar de la explosión, agachándose ligeramente, y mirando todavía hacia la parte más densa del bosque. Cada pocos pasos levantaba el brazo y apuntaba al bosque con algo que llevaba en la mano. Cada vez que apuntaba tenía lugar una terrorífica explosión entre los árboles. Se me ocurrió entonces que estaba disparando con alguna especie de pistola, aunque del arma no parecía surgir fogonazo o detonación alguna.
Tras disparar varias veces, pareció llegar a alguna decisión repentina, y se volvió en mi dirección, saltando y, para mi asombro, volando por el aire entre los árboles con un salto como en la vida había visto igual. El salto debió llevarle a unos veinte metros de distancia, aunque describió un arco no más alto de tres o cuatro metros del suelo.
Al aterrizar, su pie tropezó en una raíz y se derrumbó suavemente en el suelo. Digo «suavemente» porque no se estrelló como yo habría supuesto. Lo único con lo que se me ocurre compararlo es con el cine a cámara lenta, aunque nunca he visto una película que registrase los movimientos horizontales a velocidad normal y sólo ralentizara los movimientos verticales.
Supongo que mi cerebro no funcionaba a su ritmo normal debido a la sorpresa, pues miré a la postrada figura durante varios segundos antes de ver la sangre que manaba de debajo de la gorra verde. Recuperando la capacidad de movimiento, le arrastré fuera de la vista hasta colocarle detrás de un gran árbol. Dediqué unos segundos a intentar restañar la sangre. La herida no era profunda. Mi compañero estaba más atontado que herido. Pero, ¿quiénes eran sus perseguidores?
Le quité el arma de la mano y la examiné apresuradamente. No se diferenciaba de la pistola automática a la que estaba acostumbrado, a no ser por el hecho de que parecía dispararse con un botón en lugar de un gatillo. Sacando munición del cinturón de mi compañero, la inserté en la recámara lo más rápidamente que pude, pues ya oía cerca de nosotros la sofocada conversación de sus perseguidores.
A esto le siguió una serie de explosiones a nuestro alrededor, pero ninguna se acercó mucho. Evidentemente, no habían localizado el lugar donde nos escondíamos y disparaban al azar.
Esperé en tensión, balanceando el arma en la mano, acostumbrándome a su peso y probable retroceso.
Entonces vi un movimiento en el verde follaje de un árbol no muy lejano, y aparecieron la mano y cabeza de un hombre.
Iba completamente vestido de verde, como mi compañero, lo cual hacía dificil distinguirle, pero su cara podía verse claramente y llevaba el asesinato pintado en ella.
Esto me decidió. Levanté el arma y disparé. Mi puntería fue mala, pues el arma no tuvo el retroceso esperado, y alcancé el tronco del árbol a varios metros por debajo de mi blanco. Eso hizo que cayera de su refugio como una bola de papel, y flotara hasta el suelo, como algo muerto e inerte, bajado suavemente por una mano invisible. El árbol se derrumbó, como el tronco destrozado por la explosión.
A continuación se desencadenó otra serie de explosiones a nuestro alrededor. Las armas que estábamos usando no hacían ruido al dispararse, y mis oponentes parecían estar tan al tanto de mi posición como yo de la suya, así que no hice ningún intento de responder a su fuego, contentándome con estudiar atentamente los alrededores. Y mi paciencia tuvo su recompensa.
Pronto vi un movimiento precavido en la cima de otro árbol. Apunté con cuidado al tronco, exponiéndome lo menos posible, y volví a disparar. Un chillido siguió a la explosión. Oí como se derrumbaba el árbol, luego un gemido.
El silencio reinó un tiempo. Luego se oyó un débil ruido de ramas agitándose. Disparé tres veces más en su dirección, apretando el botón todo lo rápido que pude. Se derrumbaron ramas allí donde explotaron mis cartuchos, pero seguía sin ver cuerpo alguno.
Por fin vi a uno de ellos. Estaba dando uno de esos asombrosos saltos desde la rama de un árbol a la de otro situado a unos doce metros.
Moví impulsivamente el arma y disparé. Para entonces ya me había acostumbrado al peso del arma y mi puntería era buena. Le alcancé. La «bala» debió penetrar en su cuerpo y explotar a continuación. Había visto como volaba por el aire, luego la explosión, y desapareció. Nunca terminó el salto.
No sabía cuántos eran, pero esto debió ser demasiado para ellos. Dispararon sobre nosotros una última descarga de cartuchos, todos los cuales explotaron inofensivamente, y poco después oí cómo se movían y alejaban por entre las copas de los árboles. Ninguno de ellos bajó a tierra.
Ahora tenía tiempo para dedicarle a mi compañero. Descubrí que era una chica, y no un chico. Era muy esbelta, y muy bonita, pese a su apariencia corpulenta, debida al peculiar cinturón que le envolvía el cuerpo hasta debajo de los brazos.
Lee completa Armaggedon 2419 AD en español, aquí.
Buck es en estos lados más conocida por la serie de 1979, producida por Glen A. Larson y que cada sábado repite TCM, una adaptación bastante libre de la historia original donde el siglo XXV era un caótico espacio donde Norteamerica estaba dominada por invasores mongoles. Nada muy raro, en 1938, todo lo amenazante tenía piel amarilla y ojos rasgados, sólo pensemos en la posterior imagen de Ming, el archival de Flash Gordon.
Buck Rogers nacio como una curiosa mezcla entre ciencia ficción y sátira política, con dosis de humor y de lo sorprendente que podría ser el mundo futuro. Todo eso fue obviado el 79, con un drama que mas se colgaba del éxito de Star Wars que de un real homenaje al personaje. De hecho si hay algo por lo cual la serie entró a la historia de la TV es por los ajustados trajes de Erin Gray, la primera fantasía onanista de toda una generación.
Frank Miller anunció que tras The Spirit, su próximo proyecto filmico es una nueva versión de Buck Rogers. Aún tengo dudas con Sin City II, perdón The Spirit (como que es lo mismo), pero puede funcionar.

El EARTH DIRECTORATE STARFIGHTER (AKA: THUNDERFIGHTER), uno de los mejores diseños de cazas espaciales en la ci fi de cine y TV. Nació como una versión futurista del P-38 Lighting de la 2ª Guerra Mundial y fue desarrollado por Alan Sinclair para los COLINIAL VIPER de Galactica. El modelo fue encontrado demasiado futurista y quedó en el armario, hasta que llegó la oportunidad de usarlo en Buck Rogers. Fue base además para las futuras Snowspeeder y A-Wing Fighter de Star Wars.
La primera aparición de Buck Rogers es en ARMAGEDDON 2419 AD, novela pulp publicada en 1938 por Philip Francis Nowlan, quien continúo la saga en una segunda novela LOS SEÑORES DEL AIRE DE HAN. Lo que sigue es un extracto de ARMAGEDDON 2419 AD.

ARMAGEDDON 2419 AD
CAPITULO 1
Mi primera visión de un ser humano del siglo XXV la tuve en una parte de bosque donde los árboles estaban más diseminados, más allá de la cual el bosque volvía a espesarse.
Había estado vagando sin un propósito, sin esperanza, cavilando sobre mi extraño destino, cuando vi una figura que retrocedía con precaución alejándose de la densa arboleda al otro lado del claro. Estuve a punto de llamarla con alegría, pero me contuvo algo furtivo en la figura. La atención del chico (pues parecía ser un muchacho de unos quince o dieciséis años) se centraba en el espeso macizo de árboles del que acababa de salir.
Sólo vestía ropas ajustadas de color verde y llevaba una gorra del mismo color semejante a un casco. Un ancho y grueso cinturón le rodeaba la cintura abultándose en la parte de atrás de forma que le llegaba hasta los hombros, convirtiéndose en algo con las proporciones de una mochila.
Cuando me iba apercibiendo de estos detalles, un brillante fogonazo y una sonora detonación, semejante a los de una granada de mano, restallaron a su izquierda. Movió una mano y se tambaleó un poco como si resbalara; luego se recuperó y se apartó con cuidado del lugar de la explosión, agachándose ligeramente, y mirando todavía hacia la parte más densa del bosque. Cada pocos pasos levantaba el brazo y apuntaba al bosque con algo que llevaba en la mano. Cada vez que apuntaba tenía lugar una terrorífica explosión entre los árboles. Se me ocurrió entonces que estaba disparando con alguna especie de pistola, aunque del arma no parecía surgir fogonazo o detonación alguna.
Tras disparar varias veces, pareció llegar a alguna decisión repentina, y se volvió en mi dirección, saltando y, para mi asombro, volando por el aire entre los árboles con un salto como en la vida había visto igual. El salto debió llevarle a unos veinte metros de distancia, aunque describió un arco no más alto de tres o cuatro metros del suelo.
Al aterrizar, su pie tropezó en una raíz y se derrumbó suavemente en el suelo. Digo «suavemente» porque no se estrelló como yo habría supuesto. Lo único con lo que se me ocurre compararlo es con el cine a cámara lenta, aunque nunca he visto una película que registrase los movimientos horizontales a velocidad normal y sólo ralentizara los movimientos verticales.
Supongo que mi cerebro no funcionaba a su ritmo normal debido a la sorpresa, pues miré a la postrada figura durante varios segundos antes de ver la sangre que manaba de debajo de la gorra verde. Recuperando la capacidad de movimiento, le arrastré fuera de la vista hasta colocarle detrás de un gran árbol. Dediqué unos segundos a intentar restañar la sangre. La herida no era profunda. Mi compañero estaba más atontado que herido. Pero, ¿quiénes eran sus perseguidores?
Le quité el arma de la mano y la examiné apresuradamente. No se diferenciaba de la pistola automática a la que estaba acostumbrado, a no ser por el hecho de que parecía dispararse con un botón en lugar de un gatillo. Sacando munición del cinturón de mi compañero, la inserté en la recámara lo más rápidamente que pude, pues ya oía cerca de nosotros la sofocada conversación de sus perseguidores.
A esto le siguió una serie de explosiones a nuestro alrededor, pero ninguna se acercó mucho. Evidentemente, no habían localizado el lugar donde nos escondíamos y disparaban al azar.
Esperé en tensión, balanceando el arma en la mano, acostumbrándome a su peso y probable retroceso.
Entonces vi un movimiento en el verde follaje de un árbol no muy lejano, y aparecieron la mano y cabeza de un hombre.
Iba completamente vestido de verde, como mi compañero, lo cual hacía dificil distinguirle, pero su cara podía verse claramente y llevaba el asesinato pintado en ella.
Esto me decidió. Levanté el arma y disparé. Mi puntería fue mala, pues el arma no tuvo el retroceso esperado, y alcancé el tronco del árbol a varios metros por debajo de mi blanco. Eso hizo que cayera de su refugio como una bola de papel, y flotara hasta el suelo, como algo muerto e inerte, bajado suavemente por una mano invisible. El árbol se derrumbó, como el tronco destrozado por la explosión.
A continuación se desencadenó otra serie de explosiones a nuestro alrededor. Las armas que estábamos usando no hacían ruido al dispararse, y mis oponentes parecían estar tan al tanto de mi posición como yo de la suya, así que no hice ningún intento de responder a su fuego, contentándome con estudiar atentamente los alrededores. Y mi paciencia tuvo su recompensa.
Pronto vi un movimiento precavido en la cima de otro árbol. Apunté con cuidado al tronco, exponiéndome lo menos posible, y volví a disparar. Un chillido siguió a la explosión. Oí como se derrumbaba el árbol, luego un gemido.
El silencio reinó un tiempo. Luego se oyó un débil ruido de ramas agitándose. Disparé tres veces más en su dirección, apretando el botón todo lo rápido que pude. Se derrumbaron ramas allí donde explotaron mis cartuchos, pero seguía sin ver cuerpo alguno.
Por fin vi a uno de ellos. Estaba dando uno de esos asombrosos saltos desde la rama de un árbol a la de otro situado a unos doce metros.
Moví impulsivamente el arma y disparé. Para entonces ya me había acostumbrado al peso del arma y mi puntería era buena. Le alcancé. La «bala» debió penetrar en su cuerpo y explotar a continuación. Había visto como volaba por el aire, luego la explosión, y desapareció. Nunca terminó el salto.
No sabía cuántos eran, pero esto debió ser demasiado para ellos. Dispararon sobre nosotros una última descarga de cartuchos, todos los cuales explotaron inofensivamente, y poco después oí cómo se movían y alejaban por entre las copas de los árboles. Ninguno de ellos bajó a tierra.
Ahora tenía tiempo para dedicarle a mi compañero. Descubrí que era una chica, y no un chico. Era muy esbelta, y muy bonita, pese a su apariencia corpulenta, debida al peculiar cinturón que le envolvía el cuerpo hasta debajo de los brazos.
Lee completa Armaggedon 2419 AD en español, aquí.
Etiquetas: Blogs aliados, Ci-Fi, Héroes
VIDA EN MARTE O CANCIONES MARCIANAS, NUEVO BLOG DE BISAMA

Bisama se cambió de casa virtual, como por décima vez eb los últimos dos años. Su nuevo blos es VIDA EN MARTE O CANCIONES MARCIANAS, como su próxima novela. Aquí un copy paste del contenido bisamesco.
Juno. Escrita por Diablo Cody. Lenta, perfecta y opaca. Se parece a Clowes pero le gana en empatía con el género humano. Clowes no quiere a nadie. Juno luce extraña pero intensa: la cámara siempre la muestra más pequeña de lo que es, como si viviera en un mundo de gigantes o su estatura fuera una especie de secreto. Bien por el volumen bajo de la cinta: no hay estridencia alguna. Todo se resuelve de modo irreal, como en un sueño. Uno solo problema: ¿son los adolescentes tan inteligentes como Juno, las chicas de “Ghost World” o incluso la Julia Stiles de “10 cosas que odio de ti”?
1810. Cucurto. Cucurto hace de Cucurto pero en algunos lugares suena a Pedro Lemebel aunque esto es más una ilusión que una certeza. Teoría completa de la nueva novela histórica hecha para que los académicos del mundo se solacen con el libro. Piglia bien leído y anotado pero con una conciencia de la lengua más cercana a Fogwill o a Laiseca. Una teoría: “1810” es la clase de novela que Abel Posse y sus amigos esperaban escribir en los 80 pero no pudieron hacer por pudor o buen gusto. Cucurto es trash pero no es grasa. No es rock chabón. No suena así sino más bien al paisaje de una cultura agrietada, a una verdadera marginalidad que lanza ironía sobre sí misma, sobre su propia pompa.
Final Crisis 3. Bien. Morrison está trabajando con un tono contenido, casi siempre paranoico y dramático. Eso le da un peso al cómic. JG Jones está bien pero se nota cansado, agotado. Mutilaciones de animales. ¿Dónde cresta quedó el Comic Code? Final Crisis es, en cierto modo, un cómic de terror. Jack Kirby rules. En cierto modo el texto es un preludio para lo que viene que deberá ser dramático, wagneriano, horroroso. Puede que me equivoque también. Hay, además, un extraño zeitgeist en el texto: Ditko + Kirby como fantasmas que planean sobre la obra. Una teoría: los 70 de vuelta como una especie de parodia triste, reconstruida, terrorífica. Ah: recuerdos de “Rock the ages” de la etapa JLA del mismo Morrison, como si quisiera contar la misma historia.
Juno. Escrita por Diablo Cody. Lenta, perfecta y opaca. Se parece a Clowes pero le gana en empatía con el género humano. Clowes no quiere a nadie. Juno luce extraña pero intensa: la cámara siempre la muestra más pequeña de lo que es, como si viviera en un mundo de gigantes o su estatura fuera una especie de secreto. Bien por el volumen bajo de la cinta: no hay estridencia alguna. Todo se resuelve de modo irreal, como en un sueño. Uno solo problema: ¿son los adolescentes tan inteligentes como Juno, las chicas de “Ghost World” o incluso la Julia Stiles de “10 cosas que odio de ti”?
1810. Cucurto. Cucurto hace de Cucurto pero en algunos lugares suena a Pedro Lemebel aunque esto es más una ilusión que una certeza. Teoría completa de la nueva novela histórica hecha para que los académicos del mundo se solacen con el libro. Piglia bien leído y anotado pero con una conciencia de la lengua más cercana a Fogwill o a Laiseca. Una teoría: “1810” es la clase de novela que Abel Posse y sus amigos esperaban escribir en los 80 pero no pudieron hacer por pudor o buen gusto. Cucurto es trash pero no es grasa. No es rock chabón. No suena así sino más bien al paisaje de una cultura agrietada, a una verdadera marginalidad que lanza ironía sobre sí misma, sobre su propia pompa.
Final Crisis 3. Bien. Morrison está trabajando con un tono contenido, casi siempre paranoico y dramático. Eso le da un peso al cómic. JG Jones está bien pero se nota cansado, agotado. Mutilaciones de animales. ¿Dónde cresta quedó el Comic Code? Final Crisis es, en cierto modo, un cómic de terror. Jack Kirby rules. En cierto modo el texto es un preludio para lo que viene que deberá ser dramático, wagneriano, horroroso. Puede que me equivoque también. Hay, además, un extraño zeitgeist en el texto: Ditko + Kirby como fantasmas que planean sobre la obra. Una teoría: los 70 de vuelta como una especie de parodia triste, reconstruida, terrorífica. Ah: recuerdos de “Rock the ages” de la etapa JLA del mismo Morrison, como si quisiera contar la misma historia.
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74 NOMBRES DE BANDAS Y SOLISTAS OCULTOS EN LA IMAGEN

Póster aniversario de Virgin, sello y tiendas. Hay 74 nombres en esta imagen, incluidos U2, Styx, Manic Street Preacher y el más obvio de todos, Queen. El juego es abierto, apuesten.
Etiquetas: Rock. pop
sábado, agosto 16, 2008
LA ESQUINA BERKOFF

1
FUE LA esquina Berkoff, lo supe apenas sentí vibrar el teléfono, aunque claro, mentiría si dijera que en ese instante adiviné la tormenta que se avecinaba. Menos que de alguna forma, bastante directa por lo demás, la noticia se relacionaba con los telefonazos e insultos anónimos de la noche anterior. Supongo que fue una advertencia, un presentimiento, un latido como dicen los viejos. De otra manera no me explico como le contesté a un número que no tenía registrado. Supongo también que es así como tenía que comenzar todo, con una muerte que es el más definitivo de los finales y el más significativo de los inicios. Martes para miércoles, dos de la madrugada, buena hora para enfrentarse al fallecimiento de quien alguna vez había sido tu mejor amigo. Buen momento además para tomar decisiones apresuradas y volver a pesar en casas embrujadas.
–Aló, ¿Martín?… –tartamudeó la voz al otro lado de la señal.
–Si… ¿quién es? –respondí mientras veía el reflejo de mi cara desfigurarse sobre la cubierta traslúcida del Motorola.
–Raúl…
–Raúl, ¿qué Raúl? –pregunté, aunque ya lo había reconocido.
–Landeros… Raúl Landeros
–Landeros… hola… –alargué mientras prendía la lámpara del velador. Cerré los ojos por un instante y cuando volví a abrirlos me reencontré con mi reflejo, devolviéndome la mirada desde la tapa del celular. Deforme y submarino, como alguna clase de engendro abisal.
–Disculpa, estabas durmiendo.
–Estaba… son las dos… –revisé la hora en el teléfono– las dos y media –precisé.
–Lo siento, no quise.
–Está bien –traté de sonar amable.
–…
–…
–…
–¿Qué pasa?
Y ahí fue cuando tuve certeza de que todo tenía que ver con la esquina, justo antes de que Landeros soltara la bomba
–Martín –se detuvo, luego presionó el detonador–. Juan José… Juanjo murió anoche, un accidente automovilístico.
–…
–…
–Aló, sigues ahí
Claro que seguía ahí, desparramado sobre las sábanas, con las piernas cruzadas, temblando de nervios impulsados por el pasado y sumando pieza tras pieza en un Lego mental de diseño propio. Y entonces recordé las llamadas perdidas de la noche previa, vi los rostros de Juanjo, de Raúl, de ella, de mi… y enmarcándonos, la esquina, la maldita esquina. Todo tenía que ver, todo era parte del mismo mecano, igual que hacía casi veinte años, igual que siempre.
–Martín, Martín, aún estas ahí –insistió Landeros.
–Si, me dejaste blanco, ¿cómo fue?
–Aún no hay nada claro.
–…
–…
–¿Cómo está Mila?
–Mal.
–…
–¿Cómo me ubicaste?
–Por facebook, hice una lista de ex compañeros de colegio, tu te inscribiste, te acuerdas.
–Me acuerdo.
–Todos querían ser amigos tuyos, por lo de la fama supongo, pero no aceptaste casi a nadie, hartos te odiaron.
–Me acuerdo.
–Los funerales son pasado mañana. Te quería avisar, no es necesario que vengas, supongo que es complicado para alguien como…
–No, no es complicado, claro que voy a ir. Trataré de salir esta tarde o viajar durante la noche. Puedo… –no alcancé a terminar.
–Por supuesto, mi casa es tu casa. Llámame cuando llegues a Salisbury, mi teléfono debe de estar ahora en la memoria del tuyo, guárdalo
–Mmhhh…
–…
–¿Dijiste que me ubicaste por facebook?
–Si
–Pero como –arrugué el ceño, aunque no tenía a nadie enfrente– no tengo mi teléfono publicado allí.
–Pero algunos amigos tuyos si. Por eso te llamé tan tarde, fue largo el proceso de escribir o llamar a tus contactos...
–¿Llamaste a mis contactos de facebook?
–Si, como a treinta personas, no eran tantos tampoco.
–…
–…
–…
– ¿Y al final quien te dio mi teléfono?
–Una mujer, Visnia algo.
–Me imaginé.
–Por qué.
–Por nada.
–…
–…
–…
–…
–¿Martín?
–Dime
–Fue la esquina cierto, otra vez fue la esquina Berkoff.
Y aunque ya lo sabía, preferí no decirle nada.
Etiquetas: Novelas, Work in Progress
COLIN CAMPBELL (14 PARTE)
HACE UN POCO MAS de treinta horas, Gastón Descalzo, a quien todos, en el viejo juego, llamábamos General Patria II, abrió su boca, metió el caño de un revolver dentro y apretó el gatillo. Lo encontraron ayer en la mañana, tirado en el living de su departamento en Viña del Mar, con la cabeza hecha arena. La noticia no tardó en aparecer en todos los medios, mi teléfono a sonar con insistencia y el nombre del más famoso de mis amigos ha aparecer en tres de casa diez breves nacionales, lo cual no era poco para alguien que llevaba nueve años bajo tierra. Pero en esta ocasión también reaccionó la policía. Se demoraron una noche en tocar mi puerta. Ha continuado nevando cenizas, pensé cuando les abrí la puerta y noté que en la escenografía que se ordenaba a sus espaldas, los techos de las casa y los chasis de los autos aparecían cubiertos de la misma cenicienta capa con la que Temuco ha venido despertando desde cada vez más días. Hace meses lo venían adelantando, que los incendios habían crecido tanto que iba a terminar nevando cenizas. El sol del amanecer y el resplandor de las llamas más cercanas se reflejaba en el polvillo y devolvía un efecto siMirandar al disparo continuo de cientos de miles de flashes de cámaras microscópicas.
-¿Francisco Buchman?-, me preguntó el más alto de la pareja. Con el desayuno a medio tragar le respondí que si.
-Inspector Bahamondes, Policía de Investigaciones-, se presentó mientras yo trataba de recordar cuanto tiempo me separaba de mi ultima experiencia cercana con la ley.
-Mi compañero, el Inspector Oportot-, presentó Bahamondes al más bajo y gordo.
-Adelante-, los hice pasar.
-Esta casa no es suya-, acotó Oportot.
-De mi ex mujer.
-Se queda mucho acá-, continuó interrogando, tratando de ser pesado.
-No mucho, mi hija ha tenido algunos problemas.
-Muy graves-, quiso saber Bahamondes.
-Cosas de adolescentes, usted sabe.
-No, no sé-, agregó Oportot, -no tengo hijos.
Se sentaron. Me fije como examinaba cada centímetro del living de Miranda, poniendo especial atención en cada detalle, como si tomara nota para un futuro informe, como si se creyera personaje de una novela barata de detectives, de esas que ya no se escriben.
-¿Quiénes son las otras tres personas en la casa?-, interrogó Bahamondes, mirando la pantalla de un teléfono enorme y lleno de luces de colores. Necesito uno así, pensé.
-Ya se lo dije, mi ex mujer, Miranda y Julieta, mi hija-, contesté con calma, como hay que hacerlo para no pasar por alguien que oculta algo. –Se les ofrece algo, un café.
-Nada, no se preocupe-, contestó Oportot a nombre de ambos.
-Bueno-, estiré-, ustedes dirán.
Se quedaron callados, nos quedamos callados. Una pausa en la indicación del guión.
-Supongo que ya se enteró de la muerte de Gastón Descalzo.
Una semana antes que ustedes, por el correo electrónico de un muerto, pensé.
-Ayer en la tarde.
-¿Lo llamaron?
-Si, una amiga en común.
-¿Me puede decir su nombre?
-Claro, Yazna Abusleme.
-Vaya-, expresó Oportot.
-¿Qué nos puede decir del señor Descalzo?-, me preguntó Bahamondes, mientras pulsaba algo en la brillante pantalla de su enorme teléfono marca Dell. Me sonrió, dio vuelta el celular y me acercó la imagen de un rostro que no veía hace casi una década.
-Lo conocí en la universidad, el estudiaba arquitectura y yo periodismo en la católica, teníamos amigos comunes, supongo que ustedes saben, Colin Campbell. Era parte del grupo de gente con el que me juntaba cuando estudiaba, me caía bien, claro no supe de el en nueve años, desde que pasó lo que todos sabemos.
-Sin embargo usted viajó a Santiago a juntarse con él, hace poco-, liberó Oportot, conozco bien ese truco.
-No exactamente. Después del fallecimiento de Edison Landeros, otro amigo del grupo, nos invitaron a todos los que algunas vez fuimos del círculo de Colin a que nos juntáramos para ver que había sido de cada uno de nosotros.
-¿Quién invitó?
-No estoy seguro de quien organizó todo, porque fue en la casa de Clemente Arismendi, pero a mi me llamó Yazna Abusleme.
-Mejor conocida como Igriega, la modelo-, agregó Oportot. -Si no mal entiendo, usted tuvo una relación con ella-, tanteó Bahamondes.
-Hace tiempo y no fue precisamente una relación. Nos tenemos cariño.
-¿Se hablan con frecuencia?
-Ahora último si, para darnos malas noticias-, sonreí, ninguno de ellos lo hizo. -Ustedes entenderán que después de cómo terminó la historia de Colin no quedamos precisamente como un grupo de mejores amigos del mundo.
-El señor Descalzo no llegó a la reunión.
-Creo que dijo que no podía, como vivía en Valparaíso-, hice una alto a propósito. –Perdón, Viña. Llegaron pocos-, continué, estando seguro que ellos ya lo sabían. El dueño de casa, Igriega y Leopoldo Matus que hoy es cura.
-Jesuita-, acotó Oportot, le hice un gesto afirmando. Bahamondes tecleó algo en su celular y un momento de silencio transito sobre el living. Un corte de escena perfecto para que apareciera Miranda y saludara a todos con una sonrisa tímida, nerviosa. Me llamó con un gesto.
-Permiso-, le pedí a los oficiales. Oportot me indico que fuera, que no me preocupara que todo era sólo rutina. Miranda me llevo a la cocina y mientras tomaba un trago rápido de agua me preguntó qué pasaba. Le mentí, le dije que no tenía idea pero que creía que tenía que ver con las muertes de Edison y Gastón Descalzo. Julieta, que escuchó toda la conversación mientras tomaba desayuno me preguntó quienes eran. Su madre la mandó a lavarse los dientes, yo le respondí que dos detectives. Soltó un garabato, mi ex la hizo callar. Busqué un vaso, lo lleno hasta la mitad y me lo bebí de un sorbo. Miranda dijo que siempre había estado segura que Colin no nos iba a dejar en paz ni después de muerto. Era mejor no decir nada. Añadió que igual era raro que dos de los Extraordinarios Santiaguinos murieran tan seguidos, que si no hubiera sido por la muerte natural de uno y el suicidio de otro, podría pensarse que alguien estaba asesinando a los amigos de Colin. Le dije que no bromeara con esas cosas, me preguntó si estaba nervioso, le conteste que no me gustaba la policia, me dio un beso en la frente. Le aconsejé que saliera rápido de casa, que llevara a Julieta al colegio, que yo esperaba a la Felicia y me iba más tarde, que así solucionaba rápido todo el cuento. Entendió. Se acercó al pasillo y le grito a Julieta, hacia el segundo piso que se apurara en el baño, que se iban a ir juntas. Mi hija preguntó por mí. Miranda le explicó que yo iba a salir más tarde. Llene otro vaso y lo bebí rápido. Mi ex me miraba con una cara extraña, a medio camino entre una sonrisa y una preocupación. Anoche tiramos como en los mejores tiempos, aun tenía su sabor en mi boca. Me preguntó si iba a venir en la tarde, le contesté que no sabía, agregó que sería bueno, por Julieta.
Fui a dejarlas a la puerta. Al pasar junto al living, Miranda volvió a saludar a los detectives, Julieta ni siquiera los miró. Mi ex me dio un beso rápido en la mejilla y salió rápido a sacar el Peugeot del garage, indicándole a mi hija que se apurara. Mientras la corredera se abría hacia la calle, Julieta se abalanzó sobre mi diciéndome que me quería mucho y haciéndole prometer que iba a volver a la noche. El capó del auto de Miranda esta cubierto del blanco polvillo de la ceniza. Cerré la puerta y regresé al living. Bahamondes continuaba jugando con su súper teléfono mientras Oportot intruseaba entre los viejos libros de arte que Miranda tenía ordenados en los muebles de plástico negro que completaban la pared continua a los ventanales que dan al sur. Después de mirarlos se quedó pegado en el pequeño oleo inteligente que Julieta (en realidad yo) le dio a Miranda hace tres cumpleaños. Era divertido ver a un hombre tan grueso y viejo comportarse como un niño antes los cambios de colores que se daban a medida que se acercaba o alejaba del marco.
-¿Qué hace su mujer?-, me preguntó al verme parado.
-Ex mujer-, le corregí-, es profesora de historia pero tiene una pequeña empresa de secretarias online, presta servicios a empresas de Asia, Europa y Estados Unidos, usted entiende.
-Perfecto. ¿Y gana bien?
-Le alcanza.
-Como a usted. ¿Qué tal van las cosas en el diario?
-Bien, no puedo quejarme, soy mi propio jefe. A propósito, tengo que estar pronto en la oficina, así que qué le parece que regresemos a la conversación.
-No dijo que era su propio jefe.
-Eso no me libra de responsabilidades.
-Es verdad. Disculpe que se lo pregunte-, insistió Oportot-, pero en serio me interesa. ¿Piensa volver con su esposa?
Bahamondes lo miró
-No lo sé-, respondí. –Nos llevamos mejor ahora que cuando vivíamos bajo el mismo techo.
-Pero duermen bajo el mismo techo.
-No es lo mismo.
-Es verdad. Pero en serio señor Buchman, yo me lo pensaría, su ex esposa es una mujer atractiva y no es bueno dejar pasar los buenos momentos de la vida para arrentirnos más tarde, cuando ya sea demasiado tarde.
-Lo tomaré en cuenta.
-Hágalo. Además si me permite, con su hija se ven una buena familia, debería volver a casa, señor Buchman.
-Estoy acá por mi hija-, les confesé, sentándome junto a Bahamondes, que soltó su teléfono. –Quiere ser modelo y participó hace poco de un casting. Yo mismo la acompañé a Santiago, cuando me reuní con Arismendi y el resto, pero la rechazaron, la encontraran muy baja. No lo ha tomado muy bien que digamos, siempre fue una niña con un autoestima altísima y el golpe al ego ha resultado más que complicado.
-Por lo mismo, vuelva a casa, Señor Buchman.
Confieso que me agradaba el interés de Oportot en mi familia. Después de la tensión inicial era un buen modo de acercarse.
-¿Qué me puede decir de la homosexualidad de Descalzo?-, interrumpió Bahamondes sin quitar la vista de su teléfono.
-Qué quiere que le diga, en realidad nunca lo hizo público. O sea, como que uno captaba que había algo raro en su personalidad y con esto no quiero decir que encuentro que los gays sean raros, pero usted sabe inspector…
Oportot se sentó en el sofá de enfrente y no me quitó la mirada de encima.
-En el taller…-, solté a propósito.
-¿Qué taller?-, me preguntó Bahamondes, tal como yo quería.
-El taller de Colin. Todos ellos, Colin, Descalzo, Landeros, Arismendi, estudiaban arquitectura, todos eran de regiones, de provincia, ninguno venía de Santiago y ser estudiante de afuera es muy complicado, sobre todo por una cuestión económica, usted me entiende.
Bahamondes asintió, Oportot no me quitaba los ojos de encima. Continué:
-Colin era el que tenía mas medios de todos, su familia tenía negocios, herencias europeas, que se yo. Tenía plata, de hecho creo que le sobraba plata-, sonreí. No reaccionaron a mi gesto. –Así que el arrendo un enorme departamento vacío en Huelén con Providencia. Ubica en Santiago, frente a las Torres de Tajamar.
-Perfecto-, señalo Bahamondes.
-Bueno, en ese departamento instaló un taller colectivo donde invitó al resto de sus compañeros más cercanos. Casi toda la vida social del grupo la hicimos ahí. Y ahí fue donde se escucharon, o yo escuché, los primeros rumores acerca de la posible homosexualidad de Gastón. Después el mismo lo hizo oficial, de hecho le conocimos, lo conocí un par de parejas. ¿Por qué me lo pregunta, cree que su suicidio tenga que ver con su opción sexual? Personalmente no lo creo…
-Es una de las posibilidades, señor Buchman-, me interrumpió Oportot. -Otra pregunta al respecto. Dentro de ese grupo de amigos no hubo alguien, otro hombre que se sintiera atraído por Descalzo. O mejor aun, no sabe si Descalzo se enamoro de alguno de ustedes sin ser correspondido. ¿De Colin Campbell por ejemplo?
Cuando empezó con sus rodeos, sabía perfectamente como iba a terminar su pregunta.
-Que yo sepa no.
-¿Edison Landeros tal vez?
Negué levantando los hombros.
-Perfecto.
-Disculpe tanta pregunta, señor Buchman-, siguió Bahamondes, esta vez con un tono de voz más pausado, más acogedor. –Pero usted es periodista, conoce de cerca el caso Colin Campbell, entenderá que es nuestro trabajo ser tan insistentes. Hay algo más señor Buchman, algo que usted no sabe…
No tendría tiempo ni espacio para enumerar la cantidad de ideas que descargué tras ese punto seguido, que en mi cabeza sonó como punto aparte.
-El señor Descalzo le dejó una carta, antes de morir.
Oportot la sacó de un bolsillo interno de su chaqueta y me la acercó. Era un sobre amarillo, alargado, de esos que en las papelerías llaman americanos. En el lomo, una desordenada manuscrita decía mi nombre. La tomé nervioso, como si de pronto me cambiaran la cuarta parte de la historia. Abrí la lengüeta y saque del interior una hoja blanca en la cual no habían más de dos líneas escritas con una caligrafía rápida, nerviosa. La repase rápido dos veces, la primera para saber que me decía el muerto y la segunda para corroborar que espantados mis temores iniciales, Descalzo no me incriminaba de nada. “Querido Pancho, tanto tiempo. Esta carta es para despedirme y para disculparme, más temprano que tarde sabrás por qué. Pero digan lo que digan, no fue culpa mía sabes, perdimos, pancho, todos perdimos, el Ultrasantiaguino nos derrotó a todos”.
Oportot me pidió que se las leyera en voz alta. Aunque era obvio que ya sabían el contenido de la carta, les obedecí.
-¿Saben de qué tengo que disculparlo?-, les pregunte antes que lo hiciera ellos.
-Pensamos que usted podría decirnos.
Levante los hombros. Oportot y Bahamondes se miraron, luego me preguntaron quién era el Ultrasantiaguino que nos había derrotado a todos. Me demoré cuatro minutos en contarles brevemente la historia acerca del fanatismo de Colin por los comics, de cómo había convertido a cada uno de sus amigos en un superhéroe y que nuestro mayor y más despiadado archienemigo era un enmascarado sicótico que se hacía llamar Ultrasantiaguino, quien a lo largo de todas nuestras aventuras dibujadas había hecho lo imposible por acabar con nosotros y conquistar Santiago. No entendieron mucho a pesar de que Bahamondes tuvo el tino de grabar toda mi historia en su Dell. Le sugerí que indicara Colin Campbell más cómics en un buscador, que ahí, en las historietas de Colin, que sus fans han puesto online, estaban todas –bueno, casi todas- las respuestas que buscaban. Terminé con que tampoco tenía idea de qué había querido decirme Gastón con eso de de que nos había derrotado a todos. Mentira. Hace nueve años que lo tengo claro. Hace nueve años que se que el Ultrasantiaguino no era otro más que Colin. El enemigo oculto dentro del más grande de los héroes, el que ha pesar de su mal actuar lo hizo todo por un fin último de la más alta nobleza. El mayor adversario de todos siempre es el más inteligente. Como Ozymandias de Watchmen, el cómic de Alan Moore y Dave Gibbons, el malo de la historia no resulta ser otro que el mejor de los campeones, el único que en realidad gana al final de la historia. Ozymandias Campbell. Se sentiría orgulloso si lo llamara así.
-¿Recuerda como supimos que Colin Campbell fue el responsable de lo de la Torre Telefónica y Plaza Italia?-, me preguntó Oportot.
-El mismo llamó-, era la historia oficial, uno de los pocos puntos claros y sabidos por todo el mundo del caso Campbell.
-Eso pensabamos todos-, continuó Oportot. Y junto a su compañero se quedaron un buen rato sentados en el living de Mirando poniéndome al día en algunas grandes cosas.
Etiquetas: Colin Campbell
miércoles, agosto 13, 2008
EL 2008 MURIO LA CIENCIA FICCION

El Sindicato de Policia Yiddish de Michael Chabon, es uno de los mejores libros que he leído en lo que va del año (peleándose el primer lugar con Kirby: King of Comics, la espléndida biografía de Jack Kirby y Persepolis, que finalmente conseguí completa), una magnifica fábula de socio ficción, narrada a modo de novela negra, ambientada en un mundo ucrónico donde -en resumidas- el estado de Israel nunca existió, siendo reemplazado por una "república israelita" en Alaska. Y donde la 2º Guerra Mundial terminó después de que EE UU destruyera con una bomba atómica Berlín. Algo así como la versión reversa de esa otra maravilla llamada El Complot contra América de Philip Roth.
Como sea, la noticia es que hoy El Sindicato acaba de adjudicarse el premio HUGO (el Oscar de la literatura fantástica) a la mejor novela de ciencia ficción del año, exactamente dos semanas después de llevarse el NEBULA (el Golden Globe de la idem) y el LOCUS (el Bafta de la misma). Si además se adjudica el WORLD FANTASY (también equivalente a un Bafta) es probable que no sólo sea la novela de ciencia ficción más premiada de la última década, sino que la primera vez que un autor y una obra que no es estrictamente del género arrasa en las principales premiaciones del mismo.
Se acaba la ciencia ficción, decía hace poco un artículo de El País, reproducido luego en Artes y Letras y en el blog de Alberto Rojas. Y si me preguntan, mi respuesta es SI, al menos la ciencia ficción anticipatoria tal como la entendemos. Es que es cosa de sumar dos más dos, en un mundo que "habita en la ciencia ficción” prácticamente no hay cabida para Asimov, Clarke, Heinlein e incluso William Gibson. Suena contradictorio pero finalmente el futurismo se convirtió en retro. Distintos son los casos de Ballard, Bradbury y K.Dick -y me atrevo a incluir a Neal Stephenson- , autores que son primero escritores y después cultores de un género.
No quiero ser ave de mal agüero con los dogmaticos de la ci-fi, pero creo que la andanada de premios a El sindicato es básicamente una lápida para la llamada ciencia ficción hard o dura, la que pretende aventurarse al futuro y básicamente tomarse muy... muy en serio. La nueva ci fi es básicamente una mezcla de estilos, donde todo cabe, donde la belleza y la prosa está en el desorden y el caos, la moral del charquicán. Porque la única forma de ficcionar un mundo que vive en el futuro es metiéndolo en la lavadora, acelerándolo, asustándolo o manipulandolo como se quiera.
Recetario: La ucronia, el slipstream, la conspiranoia, lo apocaliptico, lo fragmentado, lo pos (¿post?) todo son el nuevo hiperespacio. Es el camino, la evolución natural para un género que de lo contrario pasaría al olvido. Norman Mailer y su extraña biografia de Hitler, El Castillo en el Bosque es más ci fi que cualquier cosa de Greg Egan, lo mismo que un cómic de Hellboy, un buen capítulo de Lost o un posteo en cualquiera de los blog aue leemos a diario. Cuando habitamos el futuro de Akira no sacamos nada con buscarle segundas lecturas a Fundación, que aceptémoslo, siempre fue una soberana lata.
¿Murió la ciencia ficción? Efectivamente, pero de las cenizas está naciendo algo mejor, más interesante y definitivamente mas literario. Chao ciencia, bienvenida ficción, adiós máquinas, es la hora de los personajes. Para qué seguir inventado futuros cuando el presente es infinitamente mas interesante. La nueva ci fi no debe preocuparse del año 3000, sino a lo más de lo que puede ocurrir mañana. Pensemos en En la Carretera de Corman McCartney, la más rotunda novela de ci fi publicada tras la muerte de Philip K.Dick, una novela que de canon y dogma de género tiene nada, pero vaya que suda buena literatura. Amen.
Como sea, la noticia es que hoy El Sindicato acaba de adjudicarse el premio HUGO (el Oscar de la literatura fantástica) a la mejor novela de ciencia ficción del año, exactamente dos semanas después de llevarse el NEBULA (el Golden Globe de la idem) y el LOCUS (el Bafta de la misma). Si además se adjudica el WORLD FANTASY (también equivalente a un Bafta) es probable que no sólo sea la novela de ciencia ficción más premiada de la última década, sino que la primera vez que un autor y una obra que no es estrictamente del género arrasa en las principales premiaciones del mismo.
Se acaba la ciencia ficción, decía hace poco un artículo de El País, reproducido luego en Artes y Letras y en el blog de Alberto Rojas. Y si me preguntan, mi respuesta es SI, al menos la ciencia ficción anticipatoria tal como la entendemos. Es que es cosa de sumar dos más dos, en un mundo que "habita en la ciencia ficción” prácticamente no hay cabida para Asimov, Clarke, Heinlein e incluso William Gibson. Suena contradictorio pero finalmente el futurismo se convirtió en retro. Distintos son los casos de Ballard, Bradbury y K.Dick -y me atrevo a incluir a Neal Stephenson- , autores que son primero escritores y después cultores de un género.
No quiero ser ave de mal agüero con los dogmaticos de la ci-fi, pero creo que la andanada de premios a El sindicato es básicamente una lápida para la llamada ciencia ficción hard o dura, la que pretende aventurarse al futuro y básicamente tomarse muy... muy en serio. La nueva ci fi es básicamente una mezcla de estilos, donde todo cabe, donde la belleza y la prosa está en el desorden y el caos, la moral del charquicán. Porque la única forma de ficcionar un mundo que vive en el futuro es metiéndolo en la lavadora, acelerándolo, asustándolo o manipulandolo como se quiera.
Recetario: La ucronia, el slipstream, la conspiranoia, lo apocaliptico, lo fragmentado, lo pos (¿post?) todo son el nuevo hiperespacio. Es el camino, la evolución natural para un género que de lo contrario pasaría al olvido. Norman Mailer y su extraña biografia de Hitler, El Castillo en el Bosque es más ci fi que cualquier cosa de Greg Egan, lo mismo que un cómic de Hellboy, un buen capítulo de Lost o un posteo en cualquiera de los blog aue leemos a diario. Cuando habitamos el futuro de Akira no sacamos nada con buscarle segundas lecturas a Fundación, que aceptémoslo, siempre fue una soberana lata.
¿Murió la ciencia ficción? Efectivamente, pero de las cenizas está naciendo algo mejor, más interesante y definitivamente mas literario. Chao ciencia, bienvenida ficción, adiós máquinas, es la hora de los personajes. Para qué seguir inventado futuros cuando el presente es infinitamente mas interesante. La nueva ci fi no debe preocuparse del año 3000, sino a lo más de lo que puede ocurrir mañana. Pensemos en En la Carretera de Corman McCartney, la más rotunda novela de ci fi publicada tras la muerte de Philip K.Dick, una novela que de canon y dogma de género tiene nada, pero vaya que suda buena literatura. Amen.
Etiquetas: Ci-Fi, Escritores, Libros
ADICCION: CONCEPT SHIPS Y CONCEPT ROBOTS
Una puta maravilla adictiva. CONCEPT SHIPS, un freak que se dio el lujo de reunir en un blog -autedefinodo como: A concept space ships and experimental aircraft art blog- todos los diseños de naves hechos por artistas y diseñadores para proyectos filmicos. Acá abajo, una prueba de pinuras mates para la posible película de Spacecruiser Yamato (AKA: Starblazers)

Y como el loquillo es pro, también tiene CONCEPT ROBOTS, donde hace lo propio con toda clase de ilustraciones y pruebas de arte con máquinas biomecánicas o humanoides. Hay algunas imagenes steampunkies que son para besar el cielo. Acá una prueba del arte para una versión de La Guerra de los Mundos ambientada en 1897 y que Spielberg estuvo considerando hasta que ocurrió 9/11 y la metafora del terrorismo le hizo cambiar de siglo su historia.

Ojo, buscando en ambos sitios hay mterial de la próxima película de Robotech. Así que fanas, no pierdan tiempo.
Etiquetas: Ci-Fi, Fantasy Art
martes, agosto 12, 2008
A PROPOSITO DE BARNEY DIABOLICO: LOS MEJORES SATAN POP QUE ESCUCHE DE NIÑO

Un pastor chileno gringo de Los Angeles es noticia hoy en LUN por asegurar que Xuxa (¿quien chucha aún se acuerda de Xuxa?) dona sangre a la iglesia satánica de Anton Szandor LaVey en San Francisco, que las Barbies hacen señales diabólicas con sus dedos de plástico y que -lo mejor de todo-, Barney es la imagen de un ídolo satánico reptiliano, que participa de rituales donde cobra vida y come carne humana. Notable, gran plot para una película de horror.
Durante los primeros 13 años de mi vida fui evangelico practicante, es la iglesia de mi familia y viví de cerca estas historias. Iba a la Escuela Dominical los domingo e incluso a las Escuelas Bíblicas de Vacaciones en verano. Respeto a los evangelicos por sus convicciones de fe y su educación bíblica, harto más completa que la Católica, pero si hay algo que me alejó de ellos fue su terror a vivir en un mundo real, donde todo lo popular, lo masivo tenía una explicación diabólica. Creo que así como el catolicismo se ha reformateado (algo), la fe evangelica necesita urgente una reforma, algo para ponerle los pies en la Tierra, de lo contrario seguirá viéndose ridícula al sentido común, con noticias como esta. Con el mismo cariño que le tengo a mi educación evangélica, le tengo miedo a la posibilidad de que algún día evangélicos con poder político suban a esferas importantes de decisión públic. Todos los mitos del Opus Dei serían nada ante pastores locos viendo al diablo por todas partes, fundamentalismo en versión cristiana.
Lo mas heavy es que tan lejos de ello no estamos. El asesor espiritual de Obama es un recalcitrante evangélico dogmático, de una línea similar al del pastor de Barney, quien cree que la supremacía del modelo gringo parte y termina con un extremismo cristiano. Obama tiene un lado siniestro del que pocos han hablado. Y el mismo lo ha dicho: "cuantas mesquitas hay en Roma o Nueva York, 20, 30. Cuantas iglesias cristianas hay en Bagdad: 0". Y cuando alguien quiere cacambiar eso, no sé, no veo muy brillante el futuro del mundo.
En fin, como sea, esta lista son de las mejores perlitas de "satan pop" que escuché en la iglesia de niño, que perturbaron mis sueños infantiles y que a la distancia son parte de mi discoduro conspiranoico. Expresamente obvié todo lo referente al rock, que es bastante conocido.
Durante los primeros 13 años de mi vida fui evangelico practicante, es la iglesia de mi familia y viví de cerca estas historias. Iba a la Escuela Dominical los domingo e incluso a las Escuelas Bíblicas de Vacaciones en verano. Respeto a los evangelicos por sus convicciones de fe y su educación bíblica, harto más completa que la Católica, pero si hay algo que me alejó de ellos fue su terror a vivir en un mundo real, donde todo lo popular, lo masivo tenía una explicación diabólica. Creo que así como el catolicismo se ha reformateado (algo), la fe evangelica necesita urgente una reforma, algo para ponerle los pies en la Tierra, de lo contrario seguirá viéndose ridícula al sentido común, con noticias como esta. Con el mismo cariño que le tengo a mi educación evangélica, le tengo miedo a la posibilidad de que algún día evangélicos con poder político suban a esferas importantes de decisión públic. Todos los mitos del Opus Dei serían nada ante pastores locos viendo al diablo por todas partes, fundamentalismo en versión cristiana.
Lo mas heavy es que tan lejos de ello no estamos. El asesor espiritual de Obama es un recalcitrante evangélico dogmático, de una línea similar al del pastor de Barney, quien cree que la supremacía del modelo gringo parte y termina con un extremismo cristiano. Obama tiene un lado siniestro del que pocos han hablado. Y el mismo lo ha dicho: "cuantas mesquitas hay en Roma o Nueva York, 20, 30. Cuantas iglesias cristianas hay en Bagdad: 0". Y cuando alguien quiere cacambiar eso, no sé, no veo muy brillante el futuro del mundo.
En fin, como sea, esta lista son de las mejores perlitas de "satan pop" que escuché en la iglesia de niño, que perturbaron mis sueños infantiles y que a la distancia son parte de mi discoduro conspiranoico. Expresamente obvié todo lo referente al rock, que es bastante conocido.
- Los Pitufos eran diabólicos y en la noche cobraban vida propia y atacaban a los niños, en especial a los temerosos de Dios. Si Dios es amor, porque cresta había que tenerle miedo.
- Los cantantes famosos jamás cruzan sus piernas, que es una señal de la cruz y del temor a Dios. Cuando un periodista los entrevista y cruza las piernas o sus manos frente a ellos, gente como Julio Iglesia les piden explicitamente no hacerlo ya que espantan a su Padre Satanás.
- He-Man fue creado por la Iglesia Satánica, de ahí sus imagenes terrorificas y del infierno. Skeletor es el Diablo, señor de las Bestias. La expresión Amos del Universo invoca al deseo del Diablo de dominar todo lo creado por Dios.
- La Guerra de las Galaxias está inspirada en idolatría satánica. Darth Vader es Dark Father es decir el Padre Oscuro: Satanás.
- Calabozos y Dragones (el juego, la serie animada y otros) es un instructivo de brujería negra desarrollado para engañar a los niños.
- Los ovnis son manifestaciones diabólicas, al igual que las apariciones de la Virgen María, que son producidas por el Falso Profeta, equivalente diabólico del Espíritu Santo.
- La risa al final de "Thriller" de Michael Jackson fue tomada de un ritual de magia negra. Ok, todos saben que es Vincent Price, menos algunos pastores.
- Incarse ante una figura de San Sebastian o de cualquier Santo es incarse ante Satanás, ya que solo ante Dios podemos inclinarmos.
- El cine es una manifestación de la iglesia satánica. El buen cristiano evangélico no debe ir al cine.
- Una vez en Rusia hicieron un hoyo tan profundo que la idea era llegar al centro de la tierra. De pronto el taladro dejó de cavar como si hubiese llegado a una cavidad. Cuando los científicos escucharon, oyeron lamentos y gritos. Es decir encontraron el infierno.
- No es bueno que las mujeres usen pantalones porque es vestimenta de hombre y al usar vestimenta de hombre confunde el orden de sexo pauteado por Dios. La moda de los pantalones en las mujeres es inspiración diabólica.
Etiquetas: Conspiranoia, Listas, Pop, Religión, Satanás




