FORTEGAVERSO

viernes, mayo 12, 2006

PLACEBO: VERSION EXTENDIDA
Periodismo suele ser sinónimo de corte. Y uno se habitúa a ello. En la RS de Abril reseñé MEDS, el último trabajo de Placebo. Por cuestión de espacio, el texto original resultó bastante damnificado. Así que en un acto de auto justicia -¿existirá esa palabra?- acá va la versión inédita y completa de MEDS.
Version reducida en Rolling Stone, Abril 2006
Otra enfermedad, la misma cura
Placebo
3 estrellas
Meds
EMI


Cuando en 1996, el single “Nancy Boy” irrumpió en los chart ingleses, la reacción de los medios fue equivalente a ser impactados por un misil intercontinental de pura rabia adolescente, “Smell like teen spirit” pero en serio, a la inglesa. Y no era casual. Un sonido agresivo que conjugaba la oscuridad de The Cure con los escupitajos de The Clash, impulsaban una letra llena de resentimiento que recordaba al “Jeremy” de Pearl Jam pero en una sublectura glam y de manifiesto gay. Gracias a ese tema, Placebo no tardó en ser apuntado como la tabla de salvación de la música inglesa que, a fines de los noventa, parecía anclada en los estertores finales del brit pop.
La edición de Placebo, su primera placa no hizo más que corroborar las primeras alabanzas. David Bowie por un lado del Atlántico, Michael Stipe y Billy Corgan por el otro se llenaron las bocas definiendo al trío comandado por Brian Molko como la primera banda que sonaba realmente como rock del nuevo milenio. Dos años después, Without You I`m Nothing, la segunda entrega siguió impulsando su carrera a través de una ecuación perfecta. Canciones agresivas con letras ídem, temas sutilmente electrónicos con certeras bases rítmicas y baladas asesinas, cuatro singles para un trabajo que terminaría siendo un clásico, al igual que Black Market Music, su aún más potente continuación del 2000, disco que tomo riesgos tan inusuales como samplear a Pink Floyd de la era Barret en “Taste in your men” o jugar con los códigos del hip hop en “Slave to the Wedge”. Con esos ingredientes, el tercer cedé del trío anglo-americano-sueco cosechó tantas críticas favorables como un fanatismo incondicional que empezó a referirlos como los nuevos The Cure o los nuevos Depeche Mode, adjetivos todos que les sonaron más que cómodos. Pero las cosas comenzaron enrarecerse el 2003, con Sleeping with Ghost, la placa número cuatro. Aunque el disco venía impulsado por cuatro de los mejores singles de la banda, en su totalidad sonaba lánguido y torpe, más cerca de un trabajo de productor inspirado que de una banda mayúscula. Ajeno a la firma Placebo de las baladas perfectas y elegancia agresiva de los tres primeros discos, Sleeping with Ghost se apareció como un pálido reflejo de una banda en crisis de nuevas ideas. La prematura edición al año siguiente de un compilado de grandes éxitos (Once More with Feeling) no hizo sino corroborar la impresión dejada por el trabajo previo.
Por lo mismo se siente tanto que Meds, el nuevo trabajo de la banda, este más cerca de Sleeping with Ghost que de Black Market Music. No es un mal disco, pero si un trabajo calculador que no aporta nada nuevo a la prometedora carrera del triunvirato. En una primera escucha resulta obvio que se trata de una placa redonda en la que es muy fácil encontrar el sonido que ha hecho conocido –y reconocido- a Placebo. El pero es que cortando los códigos sabidos y terminando el baile impulsado por perlitas rítmicas como “Infra-Red”, tal vez el mejor tema del disco, uno queda en blanco, sin encontrar nada extra, nada más. Meds suena ya oído, un trabajo de encargo, reiterativo, alejado kilómetros de las apuestas y los riesgos que Molko y sus asociados tomaron en la notable primera parte de su carrera.
Tras la mencionada “Infra-Red” y el publicitado primer single: “Song to say goodbye”, merecen destacarse “Because I want you”, el corte más guitarrero y orgánico del disco. Tema que nos muestra a un Placebo alejado de las máquinas, centrado en su carácter del power trío más elegante de la escena británica y que de alguna forma nos regala las claves de lo que podría venir en los trabajos venideros.”Follow the cops back home”, trata de rescatar el espiritu de balada lacrimosa que le dio sello y grandeza a Without You i¨m Nothing, pero no lo consigue. Y el sobre publicitado dúo con Michael Stipe de REM en “Broken Promise”, no deja de ser un detalle del montón.
Como Sleeping with Ghost, Meds es una placa difícil de precisar. Por un lado puede escucharse como un peldaño cuesta abajo de unos tipos que se tomaron muy en serio lo de ser hijos de David Bowie y por otro, como un largo intermedio en una pista que va por su curva de descanso, esperando levantar flote con un quiebre artístico violento a partir del próximo disco. Mientras eso sucede nos quedamos con un disco apenas correcto, que se escucha con gusto pero que no va a cambiar la historia de la banda ni mucho menos del pop.

1 Comentarios:

A la/s 3:24 p. m., Blogger Gaz dijo...

Los tres primeros disco tio. Esa calidad no creo ya que vuelva. En concreto Without you i´m nothing para mi gusto es el mejor.

 

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