FORTEGAVERSO

viernes, noviembre 11, 2005

HEROE: NEAL STEPHENSON

El 2001 descubrí a un autor que me voló el rostro: Neal Stephenson. Y como soy oligofreak, a partir de ese instante lo nombre en cuanto lugar pude. Esta es una de esas perlitas. Salió en la Zona.

Publicado originalmente el Viernes 15 de Febrero del 2002 en Zona de Contacto.


Vendiendo Pizzas en el Ciberespacio.

Cinco novelas. Un divertido ensayo periodístico. Una docena de reportajes para Wired y Rolling Stones. Su aspecto: entre diyei y matemático. Rápido, desechable y divertido. La piedra angular de la cultura electrónica escrita de este siglo.

Mi problema con Neal Stephenson es que quiero ser él. Sucede. A veces el fanatismo se parece demasiado a una obsesión amorosa o religiosa (pero yo no soy gay ni voy a misa). El asunto es que quiero ser Stephenson, lejos la mente más lúcida de la cultura electrónica escrita. Un tipo taquillero, con cara de cínico, que se ha ganado el respeto en dosis parecidas de las comunidades críticas y fanáticas. Curiosa mezcla de un autor que es seguido tanto por freaks sin vida como por cultores onderos de la música tecno. El Aphex Twins de la literatura. El Shakespeare del ciberespacio. Frases con que medios tan disímiles como Yil o NME lo han definido. O sea, que hablen de tu prosa comparándola con un soundtrack del mundo online ya me parece groso. Rolling Stone le dio una portada el 2000, justificándolo como el guru post-todo, y Wired hace lo mismo cada vez que les firma un reportaje. Autodefinido como el primer exponente de la non-science-fiction (algo así como ciencia de no-ficción), Stephenson no es alguien que se lleve muy bien con sus colegas escritores de Sci-Fi. A él lo definen también como un frívolo, demasiado humorístico, poco serio y muy poco comprometido con la difusión de la ciencia-ficción. "Un reportero taquillero de Wired". Digan lo que digan, el bueno de Neal prefiere a sus geeks incondicionales, su amistad con Don Delillo, las comparaciones con Thomas Pynchon y las cinco estrellas del New York Times o del Village Voice a ser portada de la Sci-Fi Magazine. Yo también lo preferiría. Sospecho que eso no les interesa.

Un viejo amigo tuvo la culpa de todo. Una vez me pilló leyendo a William Gibson y la hizo corta: "Gibson está out, EL HOMBRE ahora es Neal Stephenson, el único mutante capaz de mezclar pizzerías con ciberespacio y conseguir un buen resultado". Ese diálogo me gatilló la obsesión por conseguir Snow Crash, su tercer y más famoso libro (antes hay un par de novelas por encargo que es mejor obviar). Snow Crash describe a través de los ojos de un desconcertante hacker freelance, repartidor de pizzas de alta velocidad y samurai sicario, llamado Hiro Protagonist, un futuro con sabor a música pop y a película de Tarantino, cosas que Matt Groening usó de base para Futurama. La clave es que a diferencia de Gibson o Sterling, Stephenson es un sujeto informado, medio hacker y bastante fetichista con el mundo hi-tech, que hizo sus tareas y sabe perfectamente de lo que está hablando. Y por muy funny que sea su prosa, el dato duro nunca falta. Tras Snow Crash se dio el lujo de reescribir Historia de Dos Ciudades de Charles Dickens, en códigos de ficción social y nanotecnología en La Era del Diamante: Manual Ilustrado para Jovencitas, una de las novelas más brillantes de los '90s, antesala directa para su obra maestra: híbrido de reportaje, novela de espionaje, juego de rol y remake en ácido de El Señor de los Anillos. Advertencia: Neal Stepheson es adictivo.

(extracto de La Era del Diamante..., Ed. B.)

Mark trabajaba en el Enclave de Nueva Atlantis limpiando ventanas en los hogares vickys. Llegaba a casa muy al atardecer todo cansado y sucio y se tomaba largas duchas en el baño. Algunas veces hacía que Nell fuese al baño con él y le ayudase a limpiarse la espalda, porque él no llegaba del todo. A veces miraba el pelo de Nell y le decía que necesitaba un baño, y entonces ella se quitaba la ropa y se metía en la ducha con él, y él la ayudaba a lavarse.
Un día ella le preguntó a Harv si alguna vez se duchaba con Mark. Harv se enfadó y le hizo muchas preguntas. Más tarde, Harv se lo contó a Tequila, pero Tequila se enfadó con él y le envió a su habitación con un lado de la cara rojo e hinchado. Entonces Tequila habló con Mark. Discutieron en el salón, con los golpes atravesando la pared mientras Harv y Nell se abrazaban en la cama de Harv.

Harv y Nell fingieron dormir esa noche, pero Nell oyó cómo Harv se levantaba y salía a escondidas de la casa. No lo vio el resto de la noche. Por la mañana, Mark se levantó a trabajar, y entonces Tequila se levantó y se puso mucho maquillaje por toda la cara y se fue a trabajar.

Nell se quedó sola todo el día, preguntándose si Mark iba a obligarla a ducharse por la tarde. Sabía por la forma en que Harv había reaccionado que las duchas eran algo malo, y en cierta forma era bueno saberlo porque eso explicaba que no se había sentido bien. No sabía como evitar que Mark la obligase a ducharse esa tarde.

2 Comentarios:

A la/s 12:53 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

No he leído Snow crash, pero si Criptonomicón, novela que encontré deslumbrante, aunque sólo apta para entendidos en la red, mucho mejor que “En busca de Klingsor”, o cosas por el estilo. Pero bueno, son placeres que uno se da y a la mayoría –creo- le importan un pepino. Tengo entendido que lo último que escribió Stephenson se traslada al pasado y tiene como personaje a Leibniz, así que ufff, a estudiar las monadas. E todo caso, Stephenson es un gran exponente –más que de la CF- de la literatura norteamericana, mucho mejor que William Gibson, aunque creo que por su estilo le debe mucho a Normand Spinrad, escritor injustamente olvidado. En fin

Saludos
Gustavo

 
A la/s 1:05 p. m., Blogger cienfuegos dijo...

debo reconocer que uno de mis jefes me recomendó stephenson y se lo reproché el otro día al decirle que estaba empantanado en los 3/4 del primer criptonomición, pero él se defendiód diciendo: "te dije snow crash"
Puede ser.
es curioso que casi al mismo tiempo, leyendo otro autor, Richard Rorty, un gringo fiolosófo político de la corriente del pragmatismo, que gusta de trabajar sus planteamientos con muchas referencias a orwell, nabokov -de hecho es el mejor lector que conozco de "lolita"- usaba una referencia a snow crash para explicitar su psoción respecto a la importancia de la política. el libro se llama "Forjar el país" y ha tenido muy buena crítica y abrió harto debate en torno al rol de la izquierda USA pero em parece que es extensivo tb a todas las izquierdas.

 

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