FORTEGAVERSO

viernes, septiembre 30, 2005

McDONNELL DOUGLAS F-15E... A SHORT STORY

Revisando en Documentación de El Mercurio encontré este viejo cuento. Fue de las primeras cosas que publiqué en la Zona. Una historia de buses, amores de otra epoca y aviones de guerra.

Publicado originalmente el Viernes 24 de Marzo de 1995 en Zona de Contacto de El Mercurio.

F-15


Vamos a llegar a los ángeles y Roberto no para de hablar, habla y habla, de su vida, su carrera y sus malditos aviones a escala.
El Tur Bus se mueve de un lado para otro. Atrás hay dos abuelas que duermen, adelante un viejo que ronca, al frente una señora con un niño, acá Roberto y yo.
-Sabes, antes de viajar al sur compré un modelo del F-15E Strike Eagle, escala 1:48. Lo compré Revell, norteamericana, de las buenas. Incluye piezas metálicas, plásticas y transparentes, viene además con misiles, pilotos y todo eso.
El Bus no entra a Los ngeles, es un servicio directo Temuco-Santiago, así que no tengo esperanza de librarme de Roberto. Miro por entre la cortina, y en el destello de las luces angelinas trato de buscar formas fantasmales o figuras que no existen. El Sur, que rápido lo vamos dejando, el Sur, yo y un imbécil.
-Todavía no sé si armo el F-15 en versión americana o israelita, aunque también he pensado hacerlo en la versión prototipo que la MacDonell Douglas pintó de blanco con la guata con plumas, onda pájaro del trueno apache.
El bus se detiene cerca de la entrada norte de Los ngeles, supongo que alguien va a subir. Supongo bien. Abren el portamaletas, afuera se escuchan voces, un hombre y una mujer, se oye como si deslizaran maletas en el portaequipajes. Los frenos de aire resoplan, alguien sube y el bus vuelve a moverse.
-Me encanta el F-15, es lejos el mejor cazabombardero todo tiempo de los Yankis.
Es una pareja joven. él no debe tener mas de treinta y ella... No puede ser! -Le calculan vida útil más allá del 2.000.
La Ximena? Sí, es ella. Está un poco mas gorda, pero su cara... Sí, es ella, no puedo creerlo! Después de cinco años... Se ve rara, como demacrada.
-Cualquiera sea la versión que arme, la voy a artillar con misiles Sparrow y bombas de gravedad.
-Roberto.
- Mmm?
-Mira la pareja que subió, es la Ximena, te acuerdas de ella?
-Sí, la Ximena Fernández, pololeó contigo, verdad? Oye, no te estarán picando los recuerdos?
-No, no pasa nada.
Sí, es la Xime, tiene que ser ella. Podría olvidar cualquier cosa menos su cara. Qué giros da la vida. Hace cinco años terminamos porque se iba a Talca, lágrimas, un par de cartas sin respuesta. Pensé que jamás la iba a olvidar, pero me equivoqué, los amores no son para siempre. Y si la saludo?
No nada que ver, el tipo se podría enojar. Y si la miro hasta que ella me mire a mí? Es mejor dejar todo así, además de seguro me pondría rojo, nunca he podido superar ese defecto.
-Sabes, un amigo que también es aeroplastimodelista me va prestar una revista americana donde salen planos del F-15 en una inédita versión naval. Fue un prototipo hiperexclusivo que quedó en nada.
Pasan a mi lado, bajo la cabeza y miro de reojo. Anillo en el dedo, gol. El auxiliar la acomoda con cuidado, no está gorda, espera guagua, penal. Se sienta dos puestos más atrás de nosotros, en la fila de enfrente, él a la orilla y ella en el pasillo, el auxiliar se retira y ellos conversan, la Xime se ríe y sus dientes brillan. Sí, definitivamente es ella, ninguna mujer tiene una sonrisa tan linda como esa. La Ximena acomoda su cabeza sobre la almohada y suelta su pelo, cierra los ojos. Siempre le gustó hacer eso, como en mi pieza aquel día en que nos despedimos. Es extraño lo que siento, no es amor, ni siquiera cariño, es una cuestión que ni yo puedo explicar, sólo quiero que ella se de cuenta de mí y nada más; para hablar, Hola Mauricio, como estas, qué bien, oye te presento a Perico, mi esposo, nos casamos hace un año, estoy esperando y estoy supercontenta, bueno, gusto en saludarte, chao .
-Las características técnicas son las que lo distinguen de otros aviones como, por ejemplo, el F-14.
La miro, ella no me ve. Le habla a su esposo y él parece no hacerle caso, yo era mucho más cariñoso y eso que sólo pololeábamos. Estoy nervioso, yo diría inquieto. Levanta su mano y llama al auxiliar para pedir una bebida.
Podría apostar que pidió una Orange Crush, habría ganado.
El bus corre por la 5 Sur y la voz del auxiliar anuncia que en diez minutos se apagan las luces.
-La Douglas lo equipó con motores superpotenciados, por eso alcanza hasta Mach 2,2.
Roberto no se calla, corren los minutos, no sé que juego estoy jugando, el viejo de adelante sigue roncando. Cierras los ojos. Roberto habla, abres los ojos, te miro, me ves, apagan las luces.
* * *
Abro los ojos, pensé que no iba a poder dormir. El sol brilla fuerte. Roberto está despierto, mira la cordillera y me saluda. Rancagua, San Fernando? No sé donde estoy. Pasan las bodegas de una exportadora de frutas con el logo de una manzana.
-Estamos por pasar el túnel de Angostura -dice el Roberto. No le respondo, él sigue hablando-. Vamos a llegar como a las ocho, de ahí quince minutos en metro hasta Tobalaba, una ducha y a clases a las 11, vivo en Hernando de Aguirre, tú?
-En Santiago Centro, la 7 de las San Borja.
-Igual son ricos esos departamentos. Sabes? Anoche, después de que te quedaste dormido, seguí pensando en el F-15 y todavía no decido que versión hacer.
Y la Ximena? Miro, no está. Debe haber bajado antes. Miro con detención, su asiento está vacío, pero tal vez se cambió para estar más cómoda. La Ximena al menos me vio, supo que todavía existía.
-Pensé ponerle armas contracarro.
-Disculpa, después me sigues contando. Voy al baño -digo y Roberto me responde con la cabeza.
Me levanto y camino hasta el asiento de Ximena. Ambos lugares están vacíos.
En los pocillos, una botella sin terminar de Orange Crush. Busco algo, alguna señal, cualquier tontera. Bajo el asiento hay un pequeño cuadrado de papel blanco. Me agacho y lo recojo, lo giro, es una foto de carnet. Una foto con la figura de un tipo con lentes, peinado al lado y vestido de uniforme. Bajo su corbata, en un cuadrado negro dice Mauricio Rojas, abajo se lee mi número de carnet y mi fecha de nacimiento.
- Te demoraste harto?
-Es que me dolió el estómago.
- Y se te pasó?
-Sí, ningún problema.
Me siento, miro por la ventana, me río, la carretera es ya una avenida y las siluetas de los edificios de Santiago recortan el horizonte. Abro mi mano y veo la foto, vuelvo a reirme.
-El Strike Eagle es un verdadero milagro de la tecnología aeroespacial. El mejor cazabombardero del mundo.
- Roberto?
- Sí? -me dice.
-Nada que ver, el F-15 no se compara al F-16. Sabes? El Fighting Falcon es un avión de verdad.

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6 Comentarios:

A la/s 11:16 p. m., Blogger Cristian dijo...

Conozco ese cuento porq sale en la antología Disco Duro de la Zona y q debe ser uno de los libros q he releido mas veces. Incluyendo ese cuento.
Destacable la gente q recuerda sus primeros cuentos. Por lo general reniegan de ellos, como los musicos de sus primeros discos.

 
A la/s 4:31 p. m., Blogger .:: blackbird ::. dijo...

Pancho. Estoy expectante con SE ARRIENDA...
QUIERO IR A LA AVANT PREMIERE!!!

¿¿¿QUÉ PUEDO HACER PARA PODER ESTAR ENTRE LOS INVITADOS???

Manda señales de humo...

Un abrazo
C.

Si ocurre cualquier milagro, mi mail es carlosloyolalobo@yahoo.es

 
A la/s 6:28 p. m., Blogger puky_ dijo...

Ortega! necesito un favor
porfiiis!
El sábado fui al estreno de "Se Arrienda".. en Valdivia!
La peli es lo máximo! me encantó
los textos sobretodo!

mm..he buscado el fragmento
con el que comienza la pelicula
y no lo he podido encontrar..
tampoco me acuerdo del autor
¿me podrías ayudar?

 
A la/s 10:18 p. m., Blogger Alvaro Bisama dijo...

pancho: un viejo y perfecto y down tempo cuento que hace tiempo que no leía. golpe a la médula de la memoria y vuelta -ahora que los 80 nos invaden- al corazón negro de la década del 90, cuando cumplimos 20 años y todo era loco y nuevo y divertido y tenía ironía.

eso.

a

pd: necesito una bio tuya para el libro de ci/fi de novoa. algo corto. te mando un mail mañana.

 
A la/s 1:38 p. m., Anonymous ute dijo...

Me hizó recordar otro cuento tuyo, no recuerdo el nombre, si recuerdo que se trataba también de un trayecto en bus y te imaginabas que subía Gandalf (desde ahí comencé a leer a Tolkien). Algo tenía ese cuento que me gustó, no sé si ahora me ocurrirá lo mismo podrías publicarlo.
Aún no he visto Se Arrienda, me daba lata hasta que leí en sobras tu último artículo y hablas de Sergio Cancino!!!

 
A la/s 1:01 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

Pésimo el cuento. Ojo con la redacción. Pura onda y cero literatura. Qué latero. Pocos riesgos, de pendejo.

 

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