FORTEGAVERSO

miércoles, noviembre 30, 2005

UNA COLUMNA PEDANTE

Cuando encontré esta columna me asqueó lo pedante del tonó. Las huevadas que uno escribe a veces. Pero bueno, este blog antológico tiene tambien por propósito exorcisar fantasmas profesionales.

Publicado en revista URBANIKA en junio del 2004

El primer libro del resto de nuestras vidas

Tengo varios amigos escritores. Ok, la frase anterior suda snobismo pero no encontré otra forma de empezar esta columna, sobre todo tomando en cuenta que el comienzo es el más importante de los tiempos y a la hora de escribir hay que crear uno que sepa gatillar el resto de los temas que van a desarrollarse. Podrían redactarse toneladas de teorías acerca de los mejores y peores inicios en la literatura, pero eso no es lo que nos importa. Al menos no en esta ocasión. El punto es que tengo varios amigos escritores con los que de vez en cuando me junto a hablar de libros, vida, mujeres y más libros: sesiones que en las restas finales resultan tan o más snobistas que la frase que inició esta columna.
Uno de los temas que más he tocado con estos “amigos escritores” es sobre el primer libro que leímos. El pero es que cada vez que sale el tema no falta quien pide hacer una diferencia entre el primer libro que leímos y el primero que nos marcó. Soberana tontera, vergüenza de artista quizás. Si me preguntan, siempre he creído que el primer libro que leímos y el primero que nos marcó son uno solo. Puede que con el tiempo uno haya encontrado textos mejores, pero si no es por el primero que tuvo entre sus manos y leyó por el sano placer de hacerlo no hubiera llegado a esos “textos mejores”. Es como el hombre lobo original, la base de la maldición. Ese es el primer libro del resto de nuestra vida, el que nos hace descubrir el gusto por meternos en universos imaginarios, conocer personajes fascinantes y entender tantas cosas de la vida. Leer nos hace crecer, nos hace ser mejores personas, nos hace recuperar la fe en demasiadas cosas y nos inyecta esperanzas de todo tipo desde que somos niños. Por eso es tan importante este primer libro, sea cual sea, porque es la catapulta que impulsa todo el resto. Por lo mismo me carga cuando alguien responde que el texto fundamental de su existencia es un Joyce o un Borges o Shakespeare o incluso Cervantes. Ok, puede que lo hayan marcado, pero no me compro que cualquiera de esos autores haya escrito EL libro que marcó la vida de ese alguien. Los grandes escritores vienen después, tras habernos graduado de las primeras lecturas. Mucho más honesto me parece quien confiesa que el libro de su vida es una edición reducida de alguna aventura decimonónica de Dickens, un Corin Tellado o incluso la novelización de una película como “La Guerra de las Galaxias”. Perdonen pero me parece que en esa clase de libros, los simples como una hoja, descansa el encanto seductor de la literatura. Da lo mismo si son buenos o malos libros, lo relevante es lo que causan en nuestra vida. Como los critiquillos de siempre, que gastan tinta burlándose de “hits” como Harry Potter o El Código Da Vinci. Da lo mismo el valor estético de estas obras, su fuerza está en otras cosas, en el modo como encantan a sus lectores y reinventan la magia de la literatura a las masas. Harry Potter es una puerta preciosa para el mundo de la literatura fantástica, quien no vea eso, con perdón, no tiene idea de nada. Un chico que hoy rompe la cabeza con J.K.Rowling, mañana lo hará con Tolkien y pasado con Borges. Si eso no es significativo, ni idea que pueda serlo.
Y si les interesa el libro de mi vida, el primer libro del resto de todo fue una versión con ilustraciones tipo comics y trescientas páginas menos de Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino de Julio Verne. Todavía lo tengo, junto a una gruesa versión completa que compré años después y que todavía no he leído. Para qué, si con la versión reducida me bastó para el resto de mis días.

12 Comentarios:

A la/s 6:46 p. m., Blogger Sebastián Lehuedé dijo...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

 
A la/s 6:47 p. m., Blogger Sebastián Lehuedé dijo...

Qué estúpido tu comentario. O sea que no me vas a creer cuando te diga que el libro que más me ha marcado es Ficciones de Borges (es verdad).
Hablando en serio, no entiendo tu punto de vista. Dices que los libros verdaderamente buenos no pueden marcarle la vida a uno (¿?). No tiene sentido. Entonces si no te marcan la vida no tiene sentido leerlos.
No sé. Por favor explícate.
Tengo 18 años. Me inicié a los catorce o algo así con Harry Potter. Después leí Stephen King y Tolkien. Ahora leo de todo, pero ninguno de esos libros iniciáticos ha sido el que más me ha marcado en mi vida.

 
A la/s 7:29 p. m., Blogger Alvaro Bisama dijo...

oye, pancho: qué edición era. ¿una de tapa dura con una portada medio azul y un papel más o menos decente con ilustraciones tipo acuarela?. yo tenía esa. no he comprado jamás la otra. no la necesito. oye y sí era pedante el comentario. pero un debe ser pedante, tío. actitud. detalle: prefiero decir que no me junto con escritores sino con lectores. saludos.

a.

 
A la/s 11:52 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

Pancho,
más que pedante, bien malita la columna!! No la noté pedante. Sólo mediocre.
abrazo

 
A la/s 12:45 a. m., Blogger gustavoespinoza dijo...

Te he leído mejores columnas, es cierto. Tampoco estoy de acuerdo que Harry Potter se tan maravilloso, a mi por lo menos me aburre, tal vez no sea así para los pendejos que se acercan a la lectura. En mi caso, tengo una pequeña historia que puede parecer literaria pero es cierta: Los primeros libros que leí me fueron indiferentes (Papelucho julio Verne, etc), en mi casa solo había autoayuda de mi madre con la que nunca me he animado, aunque uno nunca sabe….. Cuando tenía trece años, trajinando en la bodega de mi casa me encontré con unas cajas de un tío exiliado que nunca conocí. Cuando la abrí, lo primero que aparecio fueron manuales y textos marxistoides que tiempo después vendí (nunca sentí culpa). Bajo los manuales de la revolución, encontré una colección de Minotauro. Los primeros que leí fueron El Hombre Ilustrado y La Naranja Mecánica y buehh, entre tipos perdidos en espacio, niños que encierran a sus padres en un zoológico, sexo y violencia explicita..caí rendido –para bien y para mal- a los libros.

 
A la/s 9:48 a. m., Blogger F. Ortega dijo...

Tranquilño Sebastian. No se trata de que no te crea o no. La columna fue bien malita y escrita a lo rápido, es cierto, pero la tesis no me parece tan mala. Mala quedo eredactada, ok, pero el tema es algho que he conversado harto, que es el modo como los libros "menores terminan siempre regresando a nosotros. Yo por lo menos, estuve muuucho tiempo pegado con Borges, Cortazar, Joyce y otros grandes. Aún lo estoy.Pero a la hora de recordar y sentirme marcado, suelo volver a los clásicos juveniles, onda Corazón o Julio Verne. Además hoy por hoy, la dura, me interesa mucho más James ellroy o Alan Moore que Borges, Joyce o Cortazar. El movimiento de las cosas.
Y si, estoy de acuerdo con anónimo, que la columna, más que mediocre es malita.

GUST ESPINOZA. Putah huevon, envidio tu descubrimiento de Minotauro.

BISAMA: al final unmo siepre termina juntándose con lectores. La edicion de 20 mil era verde, en la portada salian unos buzos caminando mientras, sobre ellos, se percibía la silueta de un tiburón

 
A la/s 1:00 p. m., Blogger cienfuegos dijo...

el amigo ehuedé no entendió els entidod e la columna que se preguntaba por el libro que infectó primero no el que más marcó, con posterioridad, ya que la pregunta, lo dice el articulista, y es el quid de la columna, sostiene que este primer libro seria más valioso que el más enjundioso, culto, bello, o lo que sea, posterior.

La pregunta no es baladí ni esnob (el error, me parece, está en disculparse a cada rato por tener un punto de vista, eso es inexcusable). De hecho, una buena respuesta podría ser un tremendo aporte en términos de politicas públicas.
Si, p. ej., como también em paso a mí, y como le ha pasado a tantos, las "revistas de monitos" (la expresión comics, en Chile al menos, es de fines de los ochenta) son una puerta de entrada, deberían contar con mayores incentivos, deberían estar en los planes de estudio de 1° y 2° básico de todas maneras, y ahora que lo pienso, deberían ser lectura obligatoria, en varios niveles.
¿Tú sabes el impacto que podría tener para la industria del comic eso? ¿La compras que tendría que hacer el mineduc de 100000 ejemplares de una?

A mí me mataron unas ediciones ochenteras (que aún guardo) de los Clásicos de la Literatura en versión comic/monitos: Ahí me mató el comienzo de la Ilíada, ta re choro, "Canta oh musa la cólera de Aquiles, cóelra funesta ..." y las versiones de las obras de Verne y Wells, que años después me devoré.

 
A la/s 6:48 p. m., Anonymous Piterquin dijo...

Quiero apuntar que para mi es algo más que el primer libro... me parece que al principio uno lee de otra manera, una lectura que nada es capaz de interrumpir, donde te desconectabas absolutamente del mundo, creyéndonos todo lo que leemos y todo eso pasa a ocupar zonas privilegiadas de nuestro disco duro... tal vez condicionado por lo vacio que todavìa se encuentra... esas lcturas donde no perdìas ni un detalle, siento que la perdí y que ganas de recuperarla... pero los libros que devoré en esos primeros años siento que no los perderé jamás.

 
A la/s 2:43 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

mmm creo que todas las cosas que escriben tienen ese tonito pedante.

 
A la/s 10:37 a. m., Anonymous El bueno de Marx dijo...

El hecho de que el primer libro que uno lea no sea necesariamente el que a uno más lo marcó, puede ser porque la experiencia de la primera lectura sistemática de algo (enciclopedias, diarios, Reader's Digest) es una cosa, mientras que la experiencia de la primera lectura literaria (novela , cuento o 'revistas de monitos' como bien dice uno de los comments) es otra. Y claro, hay gente cuya primera experiencia de lectura atenta en general fue una obra literaria, por lo que esas experiencias coinciden y suelen ser muy potentes. Pero no siempre es así. Con eso quiero explicar lo que pasó a mí, las primeras cosas que me gustaba leer eran libros de historia y de dinosaurios, y con ese equipaje me enfrenté a mi primera novela Oliver Twist, la que no me gustó tanto ni me marcó. Después le entré al Corsario Negro, me gustó más pero tampoco determina mis gustos actuales. Cien años de soledad lo disfruté enormemente mientras lo leía, pero su influencia se diluyó cuando me enfrenté al libro que me marcó y que estableció para siempre mi estándar literario, Crimen y castigo. Tenía 17 años cuando lo leí.

 
A la/s 6:19 p. m., Blogger Sebastián Lehuedé dijo...

oh. el post de "el buenod e marx dijo" es el más acertado, creo.
alvaro bisama me cae mal y nunca leo sus columnas ni voy a leer su comentario.

 
A la/s 12:32 p. m., Blogger Angel Sanz dijo...

Hola que tal, soy Angel Sanz , Si le interesa poner anuncios de texto en tus blogs.
Puedes ganar hasta 50 euros por cada blog o web.

Nuestra empresa le asegura enviarle sus pagos de diferentes maneras: Transferencia bancaria,wester union,paypal,moneygram. Los pagos son mensuales.

Usted solamente debe colocar los enlaces en los post de su blog y listo ya comenzara a ganar dinero.
Cualquier interesado enviarnos sus blogs, para poder revisarlos. Este es uno bueno

Un Saludo cordial.
Angel Sanz
tel : (+34) 691 533 734 // Valencia,ESPAÑA Prefijo de España (34)

Para mas información puedes contactarme por correo o chat:

angelsanz.comercial@hotmail.com

Puedes contactar por facebook si quieres :

angelsanz.comercial@hotmail.com


Tambien tenemos un sistema de referidos , que ganas una comision mensual
Por cada sitio/blog recibira una comision hasta de 7.5 euros mensuales.

 

Publicar un comentario

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal