FORTEGAVERSO

domingo, diciembre 18, 2005

UNA NOVELA INCONCLUSA (2ª PARTE)

Nombres-X
-2-

EL VIEJO HECHICERO APARECIO en medio de un par de rubias de parvularia. Este campus tiene la virtud que tarde o temprano todas las rubias que entran se convierten en estudiantes de parvularia. No sé si es una maldición, pero las cosas suceden y si así pasan debe ser por algo. El viejo me quedó mirando y sonrió. Me fijé en como caminaba, con ese traje andrajoso y lleno de ramas. Y esa barba blanca de casi dos metros que se mezclaba con lo que supongo son las cejas más espesas del mundo. Extraño el aspecto de este hombre, menos mal que somos pocos los que podemos verlo.
Se acercó despacio y se me sentó al lado. Sopló fuerte y un par de ramitas de sauce que tenía enredada en la barba se cayeron al suelo.
-¿Te fue mal, verdad?- preguntó.
-En rigor escapé.
-Que en el fondo es lo mismo. ¿Y que vas a hacer ahora?
-Mañana por lo menos me voy a levantar tarde. Pasado mañana, no sé. Tal vez dar vueltas por la ciudad, conocer gente y buscar un trabajo.
-Tu no sirves para trabajar.
-Trabajé para usted.
-Ser superhéroe no es un trabajo.
-¿Y usted que sabe?
-Yustedquesabe... Yo fui el primer Capitán Marvel
-Ser el Capitán Marvel el año mil no es lo mismo que serlo ahora.
-Eso es cierto, esta época es especial.
-La gente de esta época es la especial. Ya no necesitan héroes.
-En rigor nunca nadie ha necesitado héroes. Los héroes de verdad son accidentes.
-Pues yo soy un accidente.
-Si tu lo dices.
-Me va a quitar los poderes, ¿cierto?
-Mmhh... Es inaceptable que el Capitán Marvel haya sido expulsado de una universidad.
-No me expulsaron, me fui.
-En tu caso es lo mismo.
-Bueno... ¿En serio me va a quitar el Shazam?
-En serio. ¿Acaso crees que le voy a legar la sabiduría de Salomón, la fuerza de Hércules, la mortalidad de Aquiles, el poder de Zeus, la resistencia de Atlas y la velocidad de Mercurio a cualquiera badulaque? Tengo que reemplazarte rápido, desde mañana bien temprano me pongo a buscar el candidato.
-Ponga un aviso en el diario.
-Buena idea.
-¿Y que tengo que hacer para entregárselo?
-Nada, sólo cierra los ojos y cuenta hasta tres.
-1...2...
-En regresiva...
-3...2... Espere.
-¿Qué pasa ahora?
-Porque no me deja un ratito más con el poder. Se lo puedo devolver mañana, le juro que me porto bien. Es que usted sabe, hágame el favor...
-...
-...
-Pero mañana.
-Mañana.
-A primera hora.
-A la hora que usted diga.
-OK. Son las seis de la tarde, puedes ser el Capitán Marvel un día más.
-Gracias.
-Nada de gracias, sólo deja de hueviar. -Es una promesa.
-Ya ya....
Y tal como vino, el hechicero desapareció. También entre dos rubias que más tarde que temprano se habían convertido en estudiantes de parvularia.
Tomé mis cosas y busqué un lugar apartado, un sitio donde nadie pudiera ver mi transformación. Miré al cielo y grité ‘‘¡Shazam!’’.... el rayo me pegó menos fuerte que en otras acasiones, pero igual me dejó un poco atontado. Ahora que lo pienso quizás por eso he ido perdiendo la memoria en el último tiempo. Noté mi mentón recto y mi ridículo traje-píjama color queso rojo con un relámpago amarillo en el pecho. Es groso ser un superhéroe, uno puede llegar a sentirse muy bien. Después miré al cielo y me concentré en un punto blanco en medio de las nubes, que cada vez más grises y espesas comenzaban a cubrir la ciudad capital. Y me impulsé. Desde arriba Santiago no era más que un inmenso tablero de ludo y yo volvía a ser el Capitán Marvel, el mortal más poderoso del mundo... aunque fuera por última vez.


CAGAR ES HUMANO, de hecho creo que a la velocidad con que actualmente transcurren las cosas para el homo sapiens, cagar es uno de los verbos más puros que existe. Después de todo significa limpiarse, vaciarse de toda esa mierda que almacenaste durante el día. De la comida chatarra y la comida natural, de lo que no sirve y también de lo que sirve. Cagar es humano, a veces duele y otras veces no.
Hundí más el trasero dentro del aro plástico del inodoro. Un curioso objeto que nunca he sabido como se llama pero que supongo es para evitar que uno se caiga de poto dentro de la taza.
Hace como diez minutos que terminé de cagar, pero todavía no quiero salir del baño. Por mi me quedaría toda la vida sentado acá, con los pantalones abajo, mirando estas formas de loza blanca llenas de manchitas de humedad donde habitan millones de microcriaturas amantes de la humedad más hedionda. El baño: un rollo de papel confort con tres vueltas antes de acabarse, un vaso con tres cepillos de dientes, dos máquinas de afeitar y el tubo de Pepsodent Gel sin tapa, lleno de esa excrecencia dura que forma la pasta al secarse. El lavamanos lleno de jabón derretido, el vidé que nadie ha ocupado, la tina grande y llena de botellas de shampoo vacías. Tres toallas, con los tres colores de la bandera chilena, colgando detrás de la puerta. Y al final la cortina de baño y los hongos de la misma cortina de baño.
Miré al cielorazo, una araña de patas largas venía bajando por la pared. La araña se movía rápido, saltando en sus patitas, más rápida que cualquier otro insecto. Eppp, la araña no es un insecto sino un arácnido. Igual que los conejos no son roedores sino logomorfos. Esto es una breve pero útil clase de zoología gentileza del Dr. Félix Rodriguez de la Fuente. ¿No conocen al Dr Rodríguez de la Fuente? Pues deberían, es un tipo muy agradable que escribió un memorable libro titulado ‘‘Mis amigos los animales’’ (Salvat, 1967) y que se pasó quince años defendiendo los derechos del lince ibérico. Nunca supe si ganó, pero al menos dio la pelea.
La araña salto sobre el estanque del water y se quedó quieta, mirándome con sus 67 ojitos hexagonales. Me acordé de mi viejo amigo Peter Parker y de todo lo que sucedió en su vida por culpa de una araña como esa: le mataron a su tío, asesinaron a su encantadora novia rubia, su mejor amigo se convirtió en el Duendecillo Verde, su esposa pelirroja lo pasó pésimo en el embarazo, descubrió que no existia y ahora es un pobre huevón. Agarré una toalla y apreté a la araña. Se quedó ahí, reventada, convertida en una amorfa manchita amarilla encima del estanque del WC. Me puse a llorar, hacía tiempo que no lloraba.
Antes de volver al llanto, algunos datos. Vivo solo en Santiago, aunque ésto de solo es sólo (y valga la redundancia) una formalidad ya que en rigor arriendo un departamento de dos piezas y media en un lugar redondo de Ciudad Gótica. El arriendo lo pago con el Sr. A y el Sr. B. El Sr.A es un tipo que conozco de toda la vida pero con quien en verdad nunca hemos sido muy amigos, el Sr. B llegó por accidente. El departamento era un poco caro así que pusimos un aviso en el diario y apareció él. Estudia geología y es bastante extraño, no habla mucho y las pocas veces que está en casa se tira en un sillón, toma el control remoto y ve tele sin hablar con nadie. Su canal favorito es el canal de las estrellas, el mexicano, sobre todo un programa infantil que dan los domingo y que anima un ser bizarrísimo que se hace llamar Cachencho, que tiene como sesenta años y se viste como niño.
El Sr. A es mas normal. Dentro de tres años va a ser ingeniero, tiene una novia que lo adora y un par de padres que piensan que es poco menos que el principe de Gales. El Sr. A también es hombre lobo, pero como eso sólo ocurre cuando hay luna llena (y el edificio de al lado es tan grande que no la deja ver), en verdad no es un problema muy grave. El Sr. A ocupa un dormitorio, el Sr. B el otro. Yo duermo en el 1/2 que es como dormir en el dormitorio del osito chico de ‘‘Risitos de Oro’’. Hace tiempo tuve mi propia Ricitos de Oro, pero muchas cosas han cambiado en mi vida desde hace mucho tiempo.
Vivo con los Sres. A y B porque me vine a estudiar acá. En rigor porque mis padres pensaban que venía a estudiar acá, lo que en verdad vine a hacer hasta que conocí a la Claudia y a toda clase de Hombres-X que han terminado desordenándome demasiadas cosas. Demasiado. Es una buena palabra esa, una palabra total. Son útiles las palabras totales.
Mi padre con mi madre viven en un pueblo del sur, el pueblo se llama Traiguén, tiene 13.950 habitantes y si hay un sitio olvidado de la gracia del Señor, ese sitio es Traiguén. De hecho parece sacado de una novela de mil páginas de Stephen King, o mejor aún, parece la versión criolla de ‘‘Eerie Indiana’’. Alguien alguna vez vio esa serie, a mi me gustaba, pensaba que el protagonista era yo.
Aterricé en la terraza del edificio cuando en Santiago ya estaba lloviendo. Grite Shazam!!! despacito y dejé de ser el Capitán Marvel. Me acomodé mi ropa de ciudadano común y corriente y bajé al departamento. El Sr. B estaba mirando tele y el Sr. A no había llegado. Sabía perfectamente lo que tenía que hacer, agarré el teléfono y llamé a la casa de mis padres. Contestó mi papá.
-¿Como estas?- me preguntó, yo le dije una mentira. Hablamos del clima, contamos un par de chistes, me contó que mi mamá andaba donde mis abuelos, que quería comprarse una camioneta nueva, que a mi hermana le estaba yendo bien en el colegio, que había pillado al alcalde Traiguén con una puta, que si había visto el partido del domingo. Le recordé que no me gustaba el fútbol. El se rió y me hizo un comentario tonto, después me habló algo de un campo y de un caballo. Siempre he pensado que mi padre hubiera sido un gran vaquero y que nació en la época y el lugar equivocado. Que lo mejor que pudo haber hecho Dios -porque Dios existe y tiene muchos nombres- es haberlo hecho nacer en algún pueblo de Arizona en 1879, aunque lo más probable es que lo hubieran matado antes de cumplir los cuarenta años. Papa era un buen cowboy pero un pésimo tirador.
-¿Y como te ha ido?
-Bien... me saqué un 6,0 en taller de información.
-Excelente hijo
‘‘Excelente hijo’’, se me quedó marcado en la cabeza, junto a tantas cosas que pensé y no dije. Y tuve que cortarle. No me gustaba mentirle a mi padre. Con mi mamá me daba lo mismo, ella es más aterrizada y mas fuerte. Ella cree en Dios más de lo que Dios cree en si mismo, así que si le miento está vacunada. Con papá es otra cosa, porque mi padre es bueno, quizás el hombre más bueno del mundo. Es como un niño, un niño de 50 años con la misma inocencia que cuando tenía 8. Como cresta podía ser tan miserable y mentirle a él. Pero en fín, no era primera vez que le ocultaba la verdad, después de todo nunca supo que yo era el Capitán Marvel.
Y después de cagar pensé en papá y lloré por papá. Lloré por todas las cosas que he pensado. La mayoría de la gente se hace problema por las cosas que dice en ciertos momentos, a mi me hacen más daño las cosas que pienso en ciertos momentos. Después de todo cuando uno dice algo se puede retractar y pedir perdón, en cambio cuando uno las piensa el perdón no funciona... y eso daña... Daño, esa era la palabra favorita de Claudia. Hacía tiempo que no pensaba en ella. Me limpié los ojos y me soné la nariz. Afuera escuché el teléfono.
-Teléfono...-me gritó la voz del Sr.A desde afuera de la puerta del baño. No lo había sentido llegar.
-¿Quien es?
-Ni idea.
Me levanté del water, el plástico había hecho estragos en fórma de círculo irregular alrededor de mis nalgas. Corté una línea de confort, me limpié y luego tiré la cadena. Me lave las manos y me limpié un poco la cara. Después salí del baño. El Sr. A estaba afuera.
-¿Qué onda...?
-¿Que onda qué?
-Esos ojitos.
-Me fumé un cuete antes de llegar.
-Y no te queda una colita.
-Me convidaron. ¿No te sentí llegar?
Me respondió que había llegado recién y me tiró un mal chiste sobre mi larga estadía en el baño. Le contesté con una sonrisa y después fui al teléfono.
-Las noticias corren-, me dijo una voz muy conocida al otro lado de la línea.
-¿Quien te contó?
-Eso no importa.
-Si tu lo dices.
-Claro que lo digo, soy un pedante. Tenemos que hablar, yo invito lo que sea. Juntémonos en la esquina de tu casa a las diez.
-¿En cual esquina?
-La sur, vereda suroriente. Nos vemos
Y cortó. Mis diálogos telefónicos con el diablo eran siempre así de cortos.

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4 Comentarios:

A la/s 2:50 p. m., Blogger Oscar Z. Oliva dijo...

Cagar es humano. Gran frase. Buena novela inconclusa. Me pregunto dónde podré encontrar 60 kilómetros. Hay alguna biblio en que esté??....

 
A la/s 3:01 p. m., Blogger F. Ortega dijo...

uff
60 KM esta descontinuado
encontrarlo es muy dificil
quizas en librerias de viejos
no se...

 
A la/s 11:14 p. m., Blogger Mr. Roboto dijo...

hey mirthandir! gran blog
soy el floydiano hermano de pamela (colegio del sur de chile con sonoros acentos)


bueno leere mas seguido por aca, tamos hablando

saludos desde temuco

diego

 
A la/s 9:38 a. m., Blogger F. Ortega dijo...

saludos a ti y a tu hermana tambien
va bien floyd.cl
buena onda, mr young lust

 

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