FORTEGAVERSO

jueves, agosto 25, 2005

PENDEJA RICA

Cuando un hombre pasa de los 22 años comienza a fijarse demasiado en los jumpers y en las prohibidas bellezas sub 15. Es parte de la evolución hormonal masculina o como quiera ponérsele a la natural calentura por las pendejas. Lolas eternamente, deliciosas como la homenajeada en esta ya mítica columna en Sobras: la señorita Scarlett Johansson.

Esta columna fue originalmente publicada en agosto del 2003, en Chicas de Ortega, www.sobras.com.


Scarlett Johanson, sueños adolescentes


Ni cagando, se los he repetido como tres mil veces. No voy a escribir sobre Emma Watson, la enana de “Harry Potter” (por cierto debo ser el único Sobras que no encontró tan mala la película del niño mago). Como sea ¿Qué se creen pajeros? La Watson es UNA NIÑA,. Tiene como 13 años y muy bueno pa´la manfinfla seré pero pedófilo jamás. Además, honestamente, no sé que le encuentran tanto. La pendeja es simpática, como toda encantadora y reconozco que lleva una onda chora, pero por favor, mándense a examinar, en verdad están muy cagados de la cabeza. Una cosa es calentarse con pendejas ricas y otra muy distinta es con una niña de 13 años… Eso es enfermedad. Asi que quede notariado, Emma Watson NO SERA chica Sobras, al menos no dentro de los próximos tres años. Cuando pase de los 16 estaremos hablando, antes ni cagando. Otra cosa, bien por los calentones que ubicaban al bombón de Krista Allen. Grandes mails recibí por culpa de esa ensalada de tetas, incluso ofrecieron enviarme discos con escenas de ducha de la amiga, bajadas de una de las tantas partes de la saga “Emmanuelle”. Uff, necesito esos discos ya… requiero pasar una noche mirando como los pechos generosos de Krista son mojados por el agua de una ducha… Hacía tiempo que no me sentía tan orgulloso de mis lectores. Otra cosa, no puedo creer que hayan huevetas que a estas alturas del tiempo me pidan a Eliza Dushku… O sea… la mina no sólo fue una de las primeras féminas en ser elevada al altar de las chicas más importantes para el universo Sobras, sino que es una de mis personales favoritas. La nombro cada vez que puedo, sueño con ella, la amo como sólo he amado a mi mano. LES CUESTA MUCHO VER LA BARRA “OTRAS CHICAS” Y REVISAR SI LA QUE PIDEN YA FUE DESCRITA… Es fácil, tropa de mongólicos onanistas. A este paso me voy a convertir en el nuevo Huevasverdes (QEPD). Otro recadito… Ven huevas con sueño, ven que al final la historia siempre me da la razón. Cuando declaré homenajeada a Kristin Kreuk (la minita de “Smallville”), me llovieron los mails de putah la mina fome, quien cresta es. Claro, entonces no daban “Smallville”, la señorita era más desconocida que la chucha y no les gustó. Un año después es de las más pedidas e incluso comentadas. Bien por ella y por mí… nunca me equivoco, donde pongo la mira, pongo el botón. Debería ser agente de modelos, tengo buen ojos con las perritas.
Scarlett Johansson. A pesar de que para la gran mayoría el nombre no dice nada, la verdad es una vieja conocida entre la geografía Sobras. De hecho hartos pajeros la han pedido, lo que habla muy bien del refinado gusto de algunos de mis lectores. Lo que es a mí. Scarlett me fulminó el corazón en su rol de Rebecca, la perna rica y sobrada de la notable “Ghost World”. López me dijo en la ocasión, esa mina tiene que ser Chica Sobras si o si. Me demoré un poco, pero nunca es tarde. Que más. App, tiene 18 años, está recién salida del colegio, hace poco que dejó de arrastrar la bolsa del pan y sale (dating, como le dicen los gringos) con el maestro Elijah Wood (declarado maestro sólo por que sale en “El Señor de los Anillos”)
Fuera de estar como quiere (miren las fotos), Scarlett, es una de las mejores actrices de su generación. De hecho en un notable reportaje gráfico llamada “Las Elegidas” de la revista Vanity Fair aparece citada como una de las cuatro mejores actrices menores de 20 años. O sea, no por nada los hermanos Coen y ahora Soffia Coppolla pelean su presencia. O sea –redundancia valida- Scarlett, más que una mina rica es una pendeja grosa… pero eso, quienes tenemos a “Ghost World” en un altar, lo sabíamos desde hace harto rato.
Me gustaría ser profesor de una mina como ella. Que esté en 3ª Medio y yo llegar con la ventaja de mis 28 años (¿qué ventaja?) a dictarles las clase de literatura. Los profes de castellano, siempre tienen más onda que los de matemáticas. Scarlett sería mi alumna favorita, la que mejor se ve con uniforme, la que pesca y no pesca, la de las miradas furtivas y coquetas, la que maneja el verdadero poder de la clase. La más inteligente aunque nunca se saque un 7,0. Porque claro. El curso estaría lleno de bien-alimentadas y tetonas minitas de 16 años, pero a la flaca de atrás, la del estilo y la sonrisa torcida. A esa no le ganaría nadie.
La nueva Kirsten Dunst, como le dicen algunos, es de esas minas que lo tienen todo exquisito. Desde la personalidad y la inteligencia, hasta las acogedoras formas que llenan sus sostenes. Claro, la mina no es una ensalada de carne a lo Krista Allen pero es una versión más rica y con más onda del modelo Anna Paquin. O sea una chica para enamorarse, quedarse con ella y pensar que el mundo en verdad es un lugar mejor. Aparte de su cara triste y lejana, de su voz ronca -más sexy de lo que ella misma se da cuenta- y de un cuerpo deliciosamente contorneado, lo mejor de la Johansson va por dentro. De la mente, claro. La mina esta parada justo en ese borde entre lo pedante y lo adorable. O sea, le pones un jumper y es la perrita que te voló la cabeza durante cada año de la enseñanza media. Scarlett es como esa mina secreta, esa que miras y deseas aunque estés pololeando, esa inalcanzable que te mata pero que nunca va a ser tuya, pero tampoco de tu amigo o del bacán del curso, sino de nadie. Porque claro, ella es demasiado inteligente, demasiado todo como para fijarse en un huevetas como tu. Como uno. Su rol es permanecer soltera, intrigante, distante pero cercana, robando corazones con su unión maldita entre capricho y onda. No pescar pescando.
Conozco bien a las de su especie, abundan cada mes en los mares del Señor. Las Scarlett Johansson son esas minas que cuando crecen se vuelven aun más letales. Que pueden hacerte feliz y convertirte en rata humana con un mismo disparo. Las Scarlett Johansson de 25 para arriba están locas pero son adictivas como una droga. Te ponen nervioso, te descolocan. Tanto que si alguna vez la suerte te empuja a llevar a una de ellas a la cama, lo más seguro es que no pase nada. No porque ella no quiera, sino porque los nervios le van a ganar el partido (y el honor masculino) a tu pija. Pasa, me ha pasado, así es la vida. Por eso hay que optar. Entre las Scarlett y las Kristas Allen, la sanidad va por este último modelo. Claro, lo más seguro es que jamás te enamores de las Allen, pero tus necesidades van a ser saciadas. Claro, lo más seguro es que jamás te olvides de las Scarlett, pero al menos vas a seguir vivo y digno. Las Scalett no deberían crecer, quedarse en los 16 o 17, ahí no más, perturbando a los enanos, después sólo complican las cosas.

3 Comentarios:

A la/s 6:40 p. m., Blogger Vero dijo...

Las chicas de Ortega...
Que buenos recuerdos.
v.

 
A la/s 4:15 p. m., Blogger F. Ortega dijo...

es verdad, los mejores. Supongo que puede verse como el recuerdo de otra época, ahora, mal que mal, prefiero hablar de MI CHICA DE ORTEGA. Besos, Verit

 
A la/s 4:15 p. m., Blogger F. Ortega dijo...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

 

Publicar un comentario

Vínculos a esta publicación:

Crear un vínculo

<< Página Principal